La Armada Nacional, a través del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 16, desarrolló una operación conjunta y coordinada con el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, que permitió ubicar e inutilizar 8 Unidades de Producción Minera (UPM) utilizadas para la explotación ilícita de yacimientos en Quibdó, Chocó. La intervención estuvo dirigida contra la infraestructura empleada para la extracción ilegal de oro en esta zona del departamento.
Durante el procedimiento, las autoridades destruyeron e inutilizaron 8 dragas artesanales y 6 motores utilizados en las actividades de extracción del mineral. De acuerdo con el balance institucional, la maquinaria intervenida representa una afectación económica superior a $100 millones. Estos equipos constituían parte de los recursos técnicos empleados para desarrollar labores de minería ilegal, una actividad que genera impactos sobre los territorios y las comunidades donde se lleva a cabo.
La operación también permitió afectar la capacidad de producción de oro mediante estas unidades, estimada en aproximadamente 12.000 gramos mensuales. Según las proyecciones oficiales, esta cantidad tendría un valor comercial superior a $4.800 millones. La cifra representa el potencial económico de la producción que dejaría de generarse a través de la infraestructura intervenida, de acuerdo con los cálculos entregados por las autoridades. El resultado busca debilitar las economías ilícitas que operan en la subregión del Atrato.
La intervención se desarrolló mediante la articulación de capacidades militares y policiales, con participación de unidades de la Armada, el Ejército, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional. Esta coordinación permitió adelantar acciones contra las estructuras utilizadas para la explotación ilícita de yacimientos mineros. El procedimiento hace parte de las operaciones institucionales orientadas a afectar las actividades económicas ilegales que representan una fuente de recursos para diferentes actores criminales en el territorio.
Además de las afectaciones económicas, las autoridades destacaron la importancia de estas operaciones para proteger los ecosistemas y recursos naturales del Chocó. La minería ilegal puede generar contaminación de fuentes hídricas, degradación de los suelos y pérdida de biodiversidad, consecuencias que comprometen el equilibrio ambiental y las condiciones de vida de las comunidades. La destrucción de la maquinaria busca impedir que continúe siendo utilizada en actividades de extracción no autorizada en esta región del país.
La subregión del Atrato enfrenta desafíos asociados a la explotación ilícita de recursos minerales y sus consecuencias ambientales. En este contexto, las operaciones de control buscan reducir la capacidad de las actividades ilegales y contribuir a la protección de los territorios. La intervención en Quibdó representa una acción sobre los equipos utilizados para la extracción de oro, al tiempo que evidencia el trabajo conjunto de las instituciones encargadas de la seguridad y la protección de los recursos naturales.
La Armada Nacional señaló que continuará desarrollando operaciones coordinadas con las demás entidades del Estado para contrarrestar la explotación ilícita de yacimientos mineros. Estas acciones tienen como objetivos afectar las economías ilegales, proteger el medio ambiente y contribuir a la seguridad de las comunidades del departamento. La institución destacó que la cooperación entre las diferentes fuerzas permite fortalecer las capacidades de intervención en zonas donde se presentan actividades que comprometen los recursos naturales y el bienestar de la población.
Con la inutilización de 8 unidades de producción minera, 8 dragas artesanales y 6 motores, las autoridades reportaron una afectación a la infraestructura utilizada para la extracción ilegal de oro en Quibdó. El balance institucional también señala una capacidad de producción mensual estimada en 12.000 gramos, valorada en más de $4.800 millones. La Armada Nacional reiteró su compromiso de mantener acciones contra la minería ilegal y trabajar por la protección ambiental y la seguridad de los habitantes del Chocó.

