Berlitz identifica las principales barreras que frenan el aprendizaje del inglés en Colombia

 

Aprender inglés continúa siendo una meta para miles de colombianos, aunque convertir ese propósito en una realidad puede resultar difícil por factores emocionales, económicos y de organización personal. Un análisis cualitativo de Berlitz Colombia identificó obstáculos que aparecen antes y durante el proceso de aprendizaje, desde las experiencias negativas en el colegio hasta el temor a equivocarse y la dificultad para mantener la constancia. Pese a estos desafíos, la institución reportó un crecimiento del 3 % en su número de alumnos frente al mismo periodo de 2025.

Al cierre de septiembre de 2026, Berlitz Colombia registró cerca de 20.000 alumnos, una cifra que refleja el interés por desarrollar competencias en una segunda lengua. Para Verónica Sepúlveda, directora académica de la institución, las expectativas han cambiado: los estudiantes no solo buscan aprender vocabulario y gramática, sino adquirir la confianza necesaria para comunicarse en situaciones reales. La posibilidad de observar avances concretos y contar con una metodología ajustada a sus necesidades también influye en la decisión de continuar estudiando.

Una de las barreras identificadas tiene su origen en la etapa escolar. Quienes no consiguieron aprender inglés durante esos años pueden llegar a la adultez convencidos de que carecen de habilidades para los idiomas. Esa experiencia puede transformarse en una creencia limitante, resumida en la idea de que el inglés “no es para mí”. Según el análisis de Berlitz, cambiar esa percepción es fundamental para recuperar la confianza y evitar que una experiencia educativa negativa determine nuevos intentos de aprendizaje.

La abundancia de aplicaciones, plataformas digitales, cursos virtuales y métodos autodidactas también puede convertirse en un obstáculo. La llamada “paradoja de la elección” aparece cuando las personas tienen tantas alternativas que terminan aplazando la decisión por temor a invertir tiempo o dinero en una opción que no cumpla sus expectativas. A esto se suma la desconfianza de quienes ya probaron distintos métodos sin conseguir resultados sostenidos. En esos casos, el acompañamiento, la metodología y la calidad del profesor adquieren especial importancia.

La constancia representa otro desafío, especialmente para los adultos que deben equilibrar el estudio con el trabajo, las responsabilidades familiares y otras actividades. La procrastinación y la falta de hábitos pueden hacer que una persona comience con entusiasmo y abandone después de unas semanas. Berlitz señala que mantener una rutina realista resulta más útil que estudiar intensivamente durante pocos días. Establecer objetivos concretos y contar con una estructura de aprendizaje puede ayudar a incorporar el idioma a la vida cotidiana.

La edad también influye en la percepción que algunas personas tienen sobre sus posibilidades de aprender. Entre quienes superan los 40 años puede existir la creencia de que adquirir una segunda lengua resulta considerablemente más difícil, además del temor a cometer errores frente a otros estudiantes. Sin embargo, la experiencia acumulada puede convertirse en una ventaja cuando existe un propósito definido, como crecer profesionalmente, comunicarse con clientes, viajar o acceder a nuevas oportunidades. Identificar esa motivación ayuda a conectar el aprendizaje con situaciones reales.

La calidad del profesor y la metodología son factores determinantes para quienes llegan con inseguridad o antecedentes de frustración. El análisis destaca la importancia de ofrecer espacios donde los estudiantes puedan practicar, equivocarse y recibir retroalimentación sin que cada error se convierta en un motivo para abandonar. Aprender una lengua implica atravesar dificultades y avanzar progresivamente. Por eso, la confianza para comunicarse desde las primeras etapas resulta tan importante como adquirir conocimientos gramaticales y ampliar el vocabulario.

Berlitz Colombia considera que superar estas barreras requiere reconocer las necesidades de cada estudiante, construir hábitos sostenibles y entender que los errores forman parte del proceso. El crecimiento reportado por la institución muestra que el interés por aprender inglés continúa, aunque el desafío está en transformar esa intención en una experiencia constante y satisfactoria. Recuperar la confianza, elegir una metodología adecuada y practicar sin esperar a hablar perfectamente son pasos que pueden facilitar el avance hacia una comunicación más segura y efectiva.

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