El Ministerio de Educación Nacional activó medidas temporales para proteger a estudiantes, docentes, directivos y familias de Santa Marta, ante las alteraciones del orden público que desde el 21 de septiembre afectan la prestación del servicio educativo en sectores del Distrito de Santa Marta. La decisión quedó establecida mediante la Directiva 011 de 2026, que plantea mecanismos de flexibilización educativa y seguimiento permanente para mantener las clases en condiciones seguras.
La medida responde a una situación que ha llevado a comunidades educativas a permanecer en sus hogares para proteger sus vidas. Frente a este escenario, el Ministerio orientó a la Secretaría de Educación de Santa Marta para realizar seguimiento permanente a las condiciones de funcionamiento de los establecimientos y presentar reportes diarios en el marco del Puesto de Mando Unificado, con el propósito de evaluar la evolución del riesgo local.
La Directiva permite que los colegios implementen estrategias pedagógicas y mecanismos de flexibilización curricular, sin modificar inicialmente el calendario escolar. La orientación busca que los procesos de aprendizaje puedan continuar mientras se evalúan las condiciones de seguridad. Además, docentes y directivos deberán mantener comunicación con las familias y evitar desplazamientos que puedan representar riesgos para cualquier integrante de la comunidad educativa durante el desarrollo cotidiano de las actividades escolares correspondientes.
El Ministerio precisó que, si las condiciones de riesgo persisten y no resulta posible garantizar la prestación presencial del servicio educativo de manera segura, la entidad territorial deberá evaluar medidas adicionales. Entre ellas se contempla, cuando corresponda, modificar el calendario académico. La decisión dependerá de la evolución de las circunstancias y de los reportes sobre las condiciones de seguridad en los establecimientos educativos y sus entornos educativos inmediatos y cercanos.
Las acciones definidas tienen carácter preventivo, temporal y excepcional, de acuerdo con la Directiva 011. Su propósito es proteger la vida y la integridad de estudiantes, docentes, directivos y demás integrantes de las comunidades educativas, sin dejar de garantizar los procesos de aprendizaje. La estrategia busca responder a una situación específica de riesgo y permitir que las autoridades territoriales ajusten las medidas conforme evolucionen las condiciones en Santa Marta actualmente.
La intervención del Ministerio se desarrolla dentro de una coordinación institucional más amplia. La Presidencia de la República ha articulado acciones para que los diferentes sectores actúen de acuerdo con sus competencias, mientras la autoridad educativa mantiene acompañamiento a la administración territorial. El seguimiento mediante el Puesto de Mando Unificado permitirá revisar diariamente las condiciones y definir oportunamente si deben adoptarse nuevas medidas para proteger a toda la comunidad educativa.
La situación también pone de relieve los desafíos que enfrenta el sistema educativo cuando las condiciones de seguridad afectan la presencialidad. En ese contexto, la flexibilización pedagógica aparece como una herramienta para reducir interrupciones y mantener el vínculo entre instituciones, docentes, estudiantes y familias. La prioridad establecida por el Ministerio consiste en evitar exposiciones innecesarias al riesgo, mientras las autoridades analizan las condiciones que permitan recuperar plenamente la presencialidad educativa.
El Ministerio de Educación Nacional reiteró su solidaridad con las comunidades afectadas y su compromiso de acompañar a las autoridades territoriales en la adopción de las medidas necesarias. La Directiva 011 permanecerá como referencia para las acciones preventivas mientras se evalúa la situación. La entidad enfatizó que cualquier decisión adicional deberá considerar la protección de la comunidad educativa y la continuidad de los procesos de aprendizaje en Santa Marta directamente.
