La Operación Iron se desplegó durante la madrugada de este 24 de septiembre en diferentes sectores de Cali, con participación de la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y el Ejército Nacional. El presidente Abelardo De La Espriella acompañó el operativo en terreno y señaló que la intervención busca recuperar espacios del centro de la ciudad. Según reportes preliminares, fueron programadas 83 órdenes de captura y 101 diligencias de registro y allanamiento en seis comunas.
El despliegue incluyó seis comunas, 15 barrios y 24 microterritorios, con más de 1.200 integrantes de la Fuerza Pública. Entre los sectores intervenidos aparecen El Calvario, San Pascual y Sucre, ubicados en el centro de Cali. Las autoridades concentraron las diligencias en edificaciones, viviendas y terrenos señalados dentro de la planeación operacional. El objetivo informado fue afectar estructuras de delincuencia organizada y recuperar espacios utilizados, según las autoridades, para actividades ilícitas.
Durante el desarrollo de la operación se reportaron capturas e incautaciones de mercancía ilegal, drogas y armas. Sin embargo, en las primeras horas del procedimiento no se había entregado un balance oficial definitivo sobre la cantidad de personas capturadas ni sobre las características y cantidades de los elementos incautados. Algunos reportes periodísticos señalaron preliminarmente más de 80 capturas, mientras las autoridades continuaban ejecutando las diligencias previstas. Por tratarse de una operación en desarrollo, las cifras podían modificarse durante la jornada.
El presidente De La Espriella afirmó que permaneció durante la madrugada acompañando a las autoridades y describió la intervención como una recuperación del centro “cuadra por cuadra”. En su mensaje público sostuvo que edificaciones, casas y terrenos deben estar al servicio de los ciudadanos y no bajo control de estructuras criminales. Sus declaraciones hacen parte de la posición oficial sobre el propósito de la operación, mientras las autoridades judiciales deberán establecer las responsabilidades individuales derivadas de cada procedimiento.
La intervención también fue presentada como una acción conjunta entre instituciones. El mandatario reconoció el trabajo de la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y el Ejército Nacional, entidades que participaron en las diligencias adelantadas durante la madrugada. La operación busca combinar capacidades de investigación judicial, seguridad y presencia territorial. El despliegue contempla allanamientos y órdenes de captura previamente programados, mientras los procedimientos judiciales derivados de las intervenciones deberán continuar ante las autoridades competentes.
Otro de los planteamientos expresados por el presidente estuvo relacionado con la recuperación del centro para comerciantes, familias, trabajadores y ciudadanos. En su mensaje señaló que el propósito era garantizar que estos espacios pudieran ser utilizados por la población. La operación se desarrolla en una zona donde las autoridades han identificado diferentes dinámicas delictivas y donde históricamente se han registrado problemas asociados con actividades ilegales. La intervención busca modificar esas condiciones mediante presencia institucional y actuaciones judiciales.
La Alcaldía de Cali también participa en el proceso de articulación institucional. El alcalde Alejandro Eder acompañó parte del despliegue y señaló que la intervención constituye una fase inicial que deberá complementarse con acciones posteriores. De acuerdo con información divulgada durante la jornada, la planeación del operativo tomó aproximadamente 20 días y contó con participación de autoridades nacionales y locales. El objetivo planteado incluye una fase posterior de consolidación territorial y acciones institucionales adicionales en los sectores intervenidos.
La Operación Iron continuaba en desarrollo durante la mañana del 24 de septiembre, por lo que el balance definitivo aún estaba pendiente de consolidación por parte de las autoridades. Hasta ese momento, se conocían las órdenes de captura y diligencias programadas, además de los primeros reportes sobre capturas e incautaciones. El resultado final deberá establecer cuántas personas fueron efectivamente capturadas, qué elementos fueron decomisados y cuáles serán las actuaciones judiciales derivadas de los procedimientos realizados en Cali.
