La ministra de Cultura, Paola Holguín, concluyó un recorrido por municipios de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca afectados por el terremoto del 10 de agosto, con el propósito de verificar los daños ocasionados al patrimonio cultural y avanzar en una ruta de reconstrucción. La agenda incluyó Manizales, Aguadas, Pácora, Salamina, Pereira, Armenia, Filandia, Quimbaya, Montenegro, Cali y Buga, donde escuchó a autoridades, comunidades y gestores culturales en las zonas afectadas durante los últimos días.
El primer balance del Ministerio de las Culturas identificó 40 Bienes de Interés Cultural del ámbito nacional afectados en siete departamentos: 22 presentan afectación alta, 13 media y cinco baja. El sismo también ocasionó daños en centros históricos, inmuebles religiosos, otros bienes con valor patrimonial y manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial. Ante este panorama, el Gobierno Nacional anunció acompañamiento a las intervenciones necesarias, con énfasis en la protección de los bienes culturales y la continuidad de las actividades de cada territorio.
En Pereira, la ministra presentó una ruta de trabajo para atender los escenarios culturales más afectados y garantizar que la actividad cultural continúe mientras avanzan los procesos técnicos. En el Teatro Municipal Santiago Londoño, el Museo de Arte de Pereira y el Centro Cultural Lucy Tejada se desarrollan diagnósticos particulares. Además, se trabaja en la protección de cerca de 530 obras del Museo de Arte de Pereira y en alternativas temporales para mantener la programación, la formación y los servicios culturales durante la recuperación.
Uno de los principales desafíos está en Manizales, donde la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario sufrió afectaciones por el terremoto. La ministra informó que ya fue calculado el procedimiento de apuntalamiento para avanzar hacia el desmonte de la torre y posteriormente iniciar su restauración. El Ministerio ratificó que la prioridad inicial será garantizar la estabilidad y seguridad de la edificación, antes de desarrollar una intervención integral que preserve los valores patrimoniales de este símbolo de la ciudad y del país.
La recuperación también comprende municipios que forman parte del Paisaje Cultural Cafetero. En Caldas, la ministra visitó semilleros de música de la Fundación Batuta y procesos de oficios tradicionales, entre ellos las tejedoras de sombreros de iraca de Aguadas. En Pácora recorrió las afectaciones de la iglesia y la casa de la cultura, mientras en Salamina conoció las necesidades locales. El Ministerio plantea equilibrar la protección patrimonial con las dificultades fiscales de municipios y departamentos afectados por el terremoto.
Durante el recorrido por Risaralda y Quindío, el Ministerio destacó que reconstruir el Paisaje Cultural Cafetero significa proteger no solamente las características arquitectónicas de sus pueblos, sino también las dinámicas sociales y económicas asociadas al patrimonio. El turismo, los oficios tradicionales, la gastronomía, los emprendimientos culturales, las plazas, iglesias y espacios de encuentro forman parte de esa recuperación. Este territorio, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO, comprende 51 municipios y sufrió afectaciones materiales y culturales.
En el Valle del Cauca, la ministra recorrió Cali y Buga para reconocer los daños ocasionados por el sismo. En Cali, el equipo técnico revisó las afectaciones de la Catedral de San Pedro junto con representantes de la Arquidiócesis y la Secretaría de Cultura. En Buga, la delegación verificó el estado de la Basílica y socializó acciones para habilitar y reabrir el templo. La visita incluyó un mensaje de solidaridad con las víctimas y un compromiso de reconstrucción conjunta del patrimonio regional.
El recorrido hace parte de una nueva etapa de la respuesta nacional al terremoto, que busca articular la protección patrimonial con la reactivación territorial, el turismo cultural y el fortalecimiento de economías locales. La ministra Paola Holguín afirmó que la reconstrucción será una tarea compartida entre instituciones, sector privado y ciudadanía. Según el balance de la UNGRD con corte al 9 de septiembre, el desastre dejó 331 personas fallecidas, 4.505 heridas, más de 466.000 afectadas y 202.000 viviendas averiadas.
