El presidente Abelardo De La Espriella llegó a Quibdó la mañana de este lunes, acompañado por el ministro de Comercio, Mauricio Gómez, y la ministra de Transporte, Elsa Noguera, además de un nutrido grupo de empresarios que ya habían anunciado donaciones para la reconstrucción del Chocó. La jornada fue bautizada oficialmente como la Cumbre Empresarial para la Transformación del Chocó, y buscó ir bastante más allá del comunicado oficial entregado tras el propio encuentro empresarial.
Entre los grandes empresarios colombianos que viajaron aquel día junto con el propio mandatario figuraron Alejandro Santo Domingo, de Valorem; Luis Carlos Sarmiento, del Grupo Aval; Jaime y Gabriel Gilinski, del Grupo Gilinski; David Vélez, de Nubank; Juan Carlos Mora, de Bancolombia; Fuad Char, de Olímpica; César Caicedo, de Colombina, y Christian Daes, de Tecnoglass, entre otros importantes y destacados líderes de distintos sectores como banca, alimentos, construcción y tecnología de todo el país entero.
"El Chocó no nació para ser pobre", afirmó el presidente durante su propia intervención ante todos los presentes en aquel lugar, insistiendo en que su propósito no era simplemente el de entregar ayudas momentáneas al departamento golpeado por el sismo. Según explicó ante los empresarios reunidos, la meta de su Gobierno es construir condiciones estructurales que eviten que el Chocó vuelva a caer en la misma situación de abandono que arrastraba desde antes del terremoto.
La estrategia presentada fue bautizada por el propio mandatario colombiano como el "Plan Marshall" para el Chocó, en referencia directa al histórico programa de reconstrucción europea de la posguerra del siglo pasado en el continente europeo. De La Espriella reconoció además que, hasta ese momento, los empresarios colombianos ya habían aportado más de 2 billones de pesos para la atención de la emergencia, cifra adicional a los nuevos compromisos anunciados durante esta misma cumbre en Quibdó.
El presidente hizo un llamado bastante directo a todos los empresarios asistentes para que inviertan de una vez por todas en el propio departamento: les prometió protección física y jurídica a cambio de que produzcan, generen empleo y ganen dinero en la región, en un discurso que buscaba posicionar al Chocó no solo como una zona necesitada de ayuda humanitaria, sino como un territorio con verdadero potencial productivo para todo el sector privado nacional colombiano.
Vale la pena precisar que distintos medios de comunicación colombianos, consultados directamente por esta misma redacción periodística, reportaron cifras bastante diferentes sobre el número total de acuerdos alcanzados durante toda esa cumbre empresarial celebrada este mismo lunes en la ciudad de Quibdó: mientras el comunicado oficial de la Presidencia de la República habla de 13 acuerdos concretos, otros medios reportaron apenas 8 puntos centrales agrupados por temas específicos, y al menos uno mencionó 14 acuerdos particulares distintos.
Para garantizar el seguimiento de todos los proyectos anunciados durante la propia cumbre empresarial, la nueva Gerencia para el Chocó quedó formalmente adscrita al Fondo Milagro, la entidad creada por el Gobierno para canalizar los recursos de la reconstrucción nacional tras el terremoto. José Leónidas Tobón, designado para ese cargo específico, aseguró que será "un interlocutor directo con el Gobierno nacional para que todo se mueva" en el propio departamento chocoano golpeado por el sismo.
Al término de la cumbre empresarial realizada en la propia ciudad de Quibdó, el vicepresidente José Manuel Restrepo resumió el ambiente general del encuentro asegurando que este dejaba "confianza y esperanza en la Patria Milagro" para todos los chocoanos presentes en ese momento tan especial y esperanzador para toda la región. La gobernadora del Chocó también participó de forma activa en toda la jornada, en la que además se conocieron pedidos puntuales de la administración departamental.
