El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una alerta sobre 42 productos que están siendo comercializados y promocionados irregularmente como suplementos deportivos, nutricionales o energéticos. Aunque cuentan con registros o notificaciones sanitarias para su venta como alimentos y bebidas, el Instituto identificó que algunos mensajes publicitarios les atribuyen propiedades y beneficios que no fueron autorizados. Entre las afirmaciones detectadas aparecen referencias al aumento de masa muscular, recuperación física, rendimiento deportivo y reducción de la fatiga.
La alerta No. 267-2026 fue emitida después de las acciones de inspección, vigilancia y control adelantadas por el Invima. Durante estas actividades, la entidad encontró que los productos eran promocionados principalmente mediante plataformas de comercio electrónico utilizando categorías que no corresponden con las autorizaciones sanitarias concedidas. El Instituto precisó que los registros o notificaciones otorgados para alimentos y bebidas no fueron expedidos bajo la categoría de suplemento dietario, por lo que su presentación comercial debe mantenerse dentro de los alcances autorizados.
Entre las irregularidades identificadas aparecen productos ofrecidos como “suplementos deportivos”, “suplementos nutricionales” y “suplementos de uso energético”. El Invima también encontró mensajes que atribuyen a estos alimentos beneficios relacionados con el desarrollo y aumento de la masa muscular, la recuperación después del entrenamiento y el mejoramiento del rendimiento físico y deportivo. La entidad señaló que estas afirmaciones exceden las condiciones bajo las cuales fueron autorizados los productos y pueden generar una percepción equivocada sobre su verdadera naturaleza, composición y finalidad.
Las promociones examinadas también incluyen afirmaciones relacionadas con la reducción de la fatiga, el control del apetito y supuestos beneficios para la salud cardiovascular y el sistema inmunológico. El Invima recordó que este tipo de mensajes requiere especial atención cuando se presentan asociados a productos cuya autorización corresponde exclusivamente a alimentos o bebidas. La entidad advirtió que atribuirles características diferentes a las autorizadas puede inducir a error a los consumidores, especialmente a personas que buscan productos específicos para complementar entrenamiento, nutrición o recuperación física.
Publicidad bajo vigilancia sanitaria
El Invima recordó que contar con un registro, permiso o notificación sanitaria para un alimento o bebida no significa que el producto pueda ser promocionado libremente con cualquier tipo de afirmación. La autorización sanitaria está relacionada tanto con la naturaleza del producto como con las condiciones bajo las cuales puede presentarse al consumidor. Por esta razón, una autorización para comercializar un alimento no puede utilizarse para presentarlo como suplemento dietario ni para atribuirle propiedades medicinales, preventivas, curativas, nutritivas o especiales no autorizadas.
La entidad también citó la Ley 9 de 1979, que establece restricciones frente a la publicidad de alimentos y bebidas. Según recordó el Instituto, los rótulos y demás medios publicitarios no pueden incorporar afirmaciones capaces de generar apreciaciones falsas sobre la verdadera naturaleza, origen, composición o calidad de los productos. La disposición busca proteger al consumidor frente a mensajes que puedan alterar la percepción sobre las características reales de un alimento y evitar que la publicidad convierta sus propiedades en promesas que no cuentan con autorización sanitaria.
La alerta No. 267-2026 relaciona producto por producto las declaraciones no permitidas identificadas durante las actividades de vigilancia. El Invima recomendó a consumidores, deportistas y ciudadanía en general revisar cuidadosamente la forma en que estos productos son ofrecidos antes de adquirirlos. Si alguno de los alimentos incluidos en la alerta continúa siendo promocionado como suplemento deportivo, nutricional o energético, o con beneficios no autorizados, la entidad aconseja abstenerse de comprarlo y consumirlo debido al uso indebido de las autorizaciones y al riesgo de inducir a error.
El Invima reiteró que la responsabilidad frente al cumplimiento de las disposiciones sanitarias corresponde a los titulares de los registros, permisos o notificaciones sanitarias y puede extenderse a fabricantes, comercializadores e importadores. La entidad informó que adelanta las actuaciones administrativas correspondientes frente a los productos identificados, dentro del marco de sus competencias. La medida busca fortalecer el control sobre la comercialización y publicidad de alimentos, prevenir prácticas que puedan confundir a los consumidores y contribuir a la protección de la salud pública.
