El crecimiento de los pagos instantáneos en Colombia, impulsado por la red interoperable Bre-B, está trasladando el principal desafío tecnológico desde la velocidad de las transacciones hacia la capacidad de los sistemas internos para responder a una demanda creciente. De acuerdo con el Reporte de la Banca Adaptativa de SoFi Tech Solutions, el 69,1 % de las empresas financieras y tecnológicas del país reconoce limitaciones operativas internas, el nivel más alto entre los mercados analizados en la región.
Aunque los consumidores pueden realizar pagos mediante identificadores digitales o llaves con mayor rapidez, esta experiencia está generando nuevas exigencias sobre las arquitecturas que operan detrás de las plataformas financieras. El reto, según el reporte, consiste en mantener la velocidad de cara al usuario mientras los sistemas internos procesan riesgos, registros contables y operaciones de manera eficiente. La presión recae especialmente sobre infraestructuras heredadas que fueron diseñadas para volúmenes y velocidades diferentes a las actuales.
SoFi Tech Solutions plantea el concepto de Banca Adaptativa como una alternativa para enfrentar este escenario. El modelo se fundamenta en tres elementos denominados Fundamentos Adaptativos: toma de decisiones, experiencias y crecimiento adaptativo. La propuesta busca que las instituciones financieras puedan autorizar operaciones de manera inteligente, responder rápidamente ante cambios en la demanda y ampliar sus capacidades sin perder control sobre sus procesos internos. Para la compañía, esta transformación resulta necesaria ante la evolución acelerada de los servicios financieros digitales.
Eduardo Azuara, principal de estrategia y ventas para México y Colombia en SoFi Tech Solutions, señaló que Bre-B modificó el escenario competitivo al reducir la velocidad de las transacciones como factor diferenciador. Según explicó, el desafío ahora se concentra en determinar si los sistemas contables, arquitecturas heredadas y plataformas de gestión de riesgo pueden responder a mayores volúmenes de operaciones. La capacidad de adaptación interna adquiere así un papel estratégico para las instituciones que buscan sostener experiencias financieras rápidas y confiables.
Los datos del reporte muestran otras dificultades para las compañías colombianas. El 80,2 % tarda más de 6 meses en llevar un nuevo producto financiero desde su concepción hasta la implementación. Además, apenas el 6,2 % considera que su infraestructura puede escalar 10 veces en un periodo de 7 días para atender picos transaccionales. Esta capacidad contrasta con Brasil, donde el 63 % de las organizaciones consultadas considera posible alcanzar ese nivel de escalabilidad dentro del mismo plazo.
Los principales obstáculos también se encuentran distribuidos entre diferentes componentes tecnológicos. Entre los líderes consultados, el 38,3 % identificó los sistemas de riesgo y fraude como una de las principales barreras al momento de escalar operaciones. Otro 27,2 % señaló las limitaciones de los cores bancarios o libros contables heredados. Estos resultados muestran que la modernización no depende únicamente de la interfaz que utiliza el consumidor, sino de una infraestructura capaz de procesar decisiones, registros y controles con la misma velocidad que exige el ecosistema de pagos.
La comparación regional evidencia la magnitud del desafío colombiano. Mientras el 69,1 % de las empresas financieras y tecnológicas del país reporta restricciones operativas internas, en Brasil la proporción llega al 19,6 %. Esta diferencia también se refleja en la capacidad de innovación: el 25 % de las compañías brasileñas realiza pruebas y lanzamientos continuos de nuevos servicios, frente al 6,2 % registrado en Colombia. Para SoFi Tech Solutions, estos contrastes muestran el impacto que tienen las arquitecturas internas sobre la capacidad competitiva.
El Reporte de la Banca Adaptativa reúne las respuestas de 337 CTO y CIO de Colombia, México, Brasil y Argentina, y plantea que la próxima ventaja competitiva de las instituciones financieras estará vinculada con su capacidad de adaptación. La compañía propone avanzar hacia arquitecturas que integren actualizaciones de registros en tiempo real, decisiones automatizadas de riesgo y emisión modular de tarjetas. En Colombia, el desafío será lograr que la infraestructura interna acompañe la velocidad que los usuarios ya esperan de los pagos instantáneos.
