La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, Asocapitales, entregó este lunes 10 de agosto de 2026 su reporte más actualizado sobre las consecuencias del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país en la mañana, con corte a las 5:30 p.m. El balance es devastador: 132 personas fallecidas, más de 570 heridas y 86 edificios colapsados en las ciudades más afectadas por el movimiento telúrico. De las 132 muertes confirmadas, 87 corresponden a ciudades capitales. Las cifras están sujetas a actualizaciones mientras avanzan las Evaluaciones de Daños y Necesidades en los distintos territorios, y 32 ciudades permanecen en alerta roja.
Pereira concentra el mayor número de víctimas, con 60 fallecidos, convirtiéndose en la ciudad más golpeada del país por el sismo. El alcalde Mauricio Salazar advirtió que las comunicaciones colapsaron en la ciudad, lo que ha dificultado la centralización de la información, y confirmó graves afectaciones en Dosquebradas, municipio conurbado con la capital risaraldense. El aeropuerto internacional Matecaña presentó daños y suspendió operaciones, al igual que el resto de terminales aéreas del occidente colombiano. El Puesto de Mando Unificado fue instalado en la ciudad, y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, se desplazó hasta Pereira para coordinar desde allí la respuesta del Gobierno Nacional y anunciar las primeras medidas de ayuda para la capital risaraldense.
En Cali, el balance preliminar asciende a 15 personas fallecidas y 380 heridas, convirtiéndose en la ciudad con la mayor presión sobre la capacidad hospitalaria y de atención de lesionados. La capital vallecaucana registra 20 estructuras colapsadas con personas atrapadas, 3 vías colapsadas y 10 hospitales inhabilitados. Entre las afectaciones más graves está el colapso total del motel Molino Rojo en la Autopista Suroriental, la caída de fachadas en el centro y en el sector de las Canchas Panamericanas, daños en estaciones e infraestructura del MIO y una fuga de gas que ya fue atendida. El alcalde Alejandro Eder militarizó las comunas 17 y 19 ante amenazas de saqueo y decretó toque de queda desde las 8:00 p.m. hasta las 6:00 a.m.
En Manizales, el alcalde Jorge Eduardo Rojas señaló que el sismo deja en la ciudad 4 personas muertas y más de 10 edificios y 20 viviendas colapsadas. La imagen más impactante de la jornada llegó desde allí: la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario sufrió graves daños, con una de sus torres afectada, el desplome de una imagen religiosa y múltiples grietas en la estructura. El alcalde instaló el Comité de Emergencia liderado por la Unidad de Gestión del Riesgo, con acompañamiento de Bomberos y organismos de socorro, y habilitó el Coliseo Mayor como albergue temporal para las personas que necesiten un lugar seguro tras el colapso o daño de sus viviendas.
En Quibdó, el balance es de 8 muertos y 36 heridos. En Armenia, la situación es de 67 personas heridas, 5 edificios colapsados y 40 estructuras afectadas. El aeropuerto El Edén presenta daños en la torre de control y en la pista, y se reportaron afectaciones en el sistema de acueducto de la ciudad. Los aeropuertos de Pereira, Manizales, Cali, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura tienen suspendidas sus operaciones por los daños ocasionados por el terremoto, lo que complica significativamente la logística de desplazamiento de equipos de rescate, personal médico y suministros de emergencia hacia las zonas más afectadas.
Bogotá y Medellín no registraron víctimas fatales pero activaron de inmediato sus protocolos de apoyo a las ciudades afectadas. La capital del país anunció el envío de 100 integrantes de sus cuerpos de rescate, además de ingenieros estructurales del IDIGER con destino a Pereira, Cali y Quibdó. El alcalde Alejandro Eder confirmó que solicitó apoyo de equipos especializados de búsqueda y rescate de Bogotá y Medellín para reforzar las operaciones en los 20 puntos de Cali donde hay estructuras colapsadas con personas potencialmente atrapadas. Esa articulación entre las ciudades que no fueron golpeadas y las que sí lo fueron es uno de los mecanismos más importantes del sistema nacional de gestión del riesgo en las primeras horas de una emergencia de esta magnitud.
El reporte de Asocapitales también da cuenta del impacto sobre la infraestructura esencial: hospitales, aeropuertos, sistemas de transporte, acueductos, redes de energía y telecomunicaciones resultaron afectados en distintos grados en las ciudades más golpeadas. Popayán permanece en nivel medio de alerta mientras las autoridades continúan recopilando información sobre los daños. Las cifras de Asocapitales son preliminares y se nutren de la información que cada alcaldía va consolidando a medida que los organismos de emergencia recorren las edificaciones y llegan a zonas que en las primeras horas permanecieron incomunicadas por el colapso de las redes de telecomunicaciones.
Colombia cierra este 10 de agosto con 132 muertos confirmados por Asocapitales, una cifra que las autoridades advierten puede aumentar a medida que los equipos de rescate accedan a los puntos más alejados y a los edificios donde aún hay personas atrapadas. El país enfrenta la peor emergencia sísmica de la última década con un gobierno de apenas 3 días de posesión, un presidente que recorre las zonas afectadas de norte a sur sin parar, y una ciudadanía que en Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia mira entre los escombros buscando vida mientras espera que el Estado llegue con la rapidez y la contundencia que la tragedia exige.
