Dos investigaciones recientes desarrolladas por el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género permitieron identificar que el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas figura entre los factores determinantes que incrementan sustancialmente el riesgo y la gravedad de las agresiones. En uno de los estudios analizados, este comportamiento nocivo se consolidó como el agravante más recurrente, estando presente de manera directa en el 29,4 % de las situaciones examinadas por las autoridades técnicas competentes.
El consumo problemático de estas sustancias tiene la capacidad de potenciar la peligrosidad de los agresores y favorecer el escalamiento de las violencias contra las mujeres en el territorio capitalino. Así lo documentan a profundidad dos informes elaborados por el Observatorio, los cuales examinaron casos complejos de feminicidio y situaciones particulares donde se entrelazan las violencias de género con el maltrato animal dentro de la ciudad de Bogotá durante los periodos recientes.
El hallazgo más contundente sobre esta problemática aparece detallado en el documento Violencias interrelacionadas, una investigación conjunta realizada por la Secretaría Distrital de la Mujer y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Este estudio logró identificar un total de 28 agravantes específicos en contextos de violencia combinada, destacando que el consumo de alcohol o estupefacientes por parte del victimario ocupó el primer lugar estadístico al registrarse en el 29,4 % de los casos analizados.
La misma correlación peligrosa fue documentada exhaustivamente en la investigación titulada Vidas que importan, datos que cuentan, la cual analiza la comprensión del feminicidio y detalla cómo distintas agresiones previas, conflictos cotidianos y conductas obsesivas de control pueden acumularse progresivamente. Dentro de las situaciones evaluadas en este continuo de violencia letal, el 22 % de los presuntos agresores mantenía el hábito de consumir reiteradamente alcohol o sustancias psicoactivas antes de cometer los crímenes investigados.
El informe institucional también evidenció que el feminicidio íntimo constituyó la modalidad más frecuente registrada en Bogotá durante el periodo comprendido entre 2023 y 2024. Al perfilar a los presuntos agresores asociados a estos delitos graves, se determinó que el 15 % registraba antecedentes de consumo de alcohol o sustancias psicoactivas. Estas cifras reafirman la necesidad de vigilar de cerca los factores que acompañan las conductas violentas recurrentes en el ámbito de pareja.
Adicionalmente, el estudio examinó 43 homicidios que presentaban indicios claros de feminicidio, encontrando algunas variaciones metodológicas frente a los casos tipificados formalmente por la Fiscalía General de la Nación. Al revisar los 26 expedientes que contaban con información completa disponible, equivalentes al 60 % de la muestra total analizada, se constató que el 9 % correspondía a presuntos agresores identificados como consumidores habituales de alcohol o sustancias psicoactivas.
Las autoridades y los expertos aclararon enfáticamente que estos datos estadísticos no significan que el consumo de sustancias sea la causa directa de las violencias contra las mujeres. El verdadero origen de estas agresiones radica en las relaciones desiguales de poder y en la persistencia de patrones machistas orientados a controlar la vida de las ciudadanas. Sin embargo, reconocer este factor agravante resulta vital para detectar niveles altos de riesgo y robustecer la respuesta institucional.
El consumo de alcohol o estupefacientes jamás podrá constituir una justificación válida para respaldar una agresión ni disminuye la responsabilidad penal de quien la perpetra. Identificar oportunamente la presencia de estos detonantes permite comprender los mecanismos de escalamiento violento para proteger la integridad de las mujeres. La prevención integral y la acción interinstitucional oportuna continúan siendo las herramientas fundamentales para garantizar entornos seguros y erradicar definitivamente las conductas machistas en la sociedad contemporánea.
