La jornada de este sábado en el Carmel Club de Bogotá se vivió con una intensidad vibrante al confirmarse la clasificación del colombiano Nicolás Mejía a la gran final de sencillos. Ante un público que colmó las tribunas, el tenista nacional superó una dura prueba de dos horas y cuarenta y siete minutos frente al peruano Juan Pablo Varillas. El marcador final de 6-4, 5-7 y 6-1 permitió al jugador local asegurar su tiquete al partido definitivo.
En el cuadro de dobles, el título quedó en manos del chileno Matías Soto y el boliviano Federico Zeballos, quienes se coronaron campeones tras vencer a la dupla conformada por el ecuatoriano Gonzalo Escobar y el argentino Facundo Mena. El encuentro se definió en un emocionante super tie-break por 10-9, luego de que los equipos dividieran honores en los primeros sets con resultados de 6-4 y 2-6, demostrando una paridad técnica absoluta sobre el polvo de ladrillo capitalino.
La pareja campeona destacó por su efectividad en el servicio, ganando el 72 por ciento de los puntos con su primer saque y mostrando una gran resiliencia al salvar siete de ocho oportunidades de quiebre. Federico Zeballos expresó su alegría por el trofeo obtenido, resaltando la química lograda junto a Soto tras haber conquistado recientemente el Challenger de Quito. Este triunfo ratifica a la dupla como una de las más sólidas del circuito Challenger actual en Latinoamérica.
Matías Soto, quien sumó su segundo título consecutivo en la modalidad de dobles, analizó el desempeño destacando la rapidez de las condiciones ambientales en Bogotá. El jugador chileno enfatizó que la clave fue mantener un estilo de juego agresivo y no dudar en los momentos determinantes de la final. Ahora, su atención se desplaza totalmente hacia el domingo, día en el que buscará el trofeo individual enfrentando al colombiano Nicolás Mejía en la cancha central.
Las estadísticas del partido definitorio reflejaron el equilibrio entre los contendientes, pese a que la efectividad de los campeones bajo presión terminó por inclinar la balanza a su favor. Escobar y Mena, por su parte, desplegaron un tenis de alto nivel que obligó a sus rivales a elevar sus prestaciones al máximo. Este nivel de competitividad es una constante en el torneo ATP Challenger setenta y cinco, evento que se consolida como referencia regional obligatoria.
El torneo cuenta con el respaldo institucional del Ministerio del Deporte, la Alcaldía Mayor de Bogotá y el IDRD, junto a la Federación Colombiana de Tenis y la ATP. El éxito logístico y deportivo de esta edición subraya la capacidad organizativa de la empresa South Sports, líder en la promoción tenística. El apoyo de patrocinadores como KIA, Claro, ISDIN, Electrolit, Milo y otras marcas aliadas ha sido fundamental para garantizar los estándares de calidad del circuito profesional.
La gran final de sencillos se cumplirá este domingo a partir de las diez y treinta de la mañana, prometiendo un duelo de alto impacto entre dos de los jugadores más en forma de la semana. Nicolás Mejía, respaldado por el Equipo Colsanitas, buscará capitalizar el apoyo de la hinchada local para sumar un nuevo éxito a su carrera. Mientras tanto, Matías Soto intentará completar una doble corona histórica en tierras colombianas ante un rival de gran categoría.
El KIA OPEN BOGOTÁ 2026 cierra así una etapa definitiva, dejando abierta la expectativa por el desenlace que coronará al nuevo monarca individual. Con este evento, la capital del país reafirma su posición como sede estratégica para el desarrollo del tenis en América Latina. La jornada dominical será el escenario ideal para confirmar si el talento nacional logra imponerse ante una de las raquetas más constantes y peligrosas de la temporada actual.
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