España vuelve a casa: Madrid se rinde ante sus campeones del mundo


España aterrizó este lunes 20 de julio de 2026 en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con la Copa del Mundo bajo el brazo y una ciudad entera dispuesta a recibirla como lo que es: la mejor selección del planeta. El vuelo procedente de Newark llegó a las 14:36 horas a bordo de un avión A350 de Iberia que trajo de vuelta a España el trofeo conquistado tras una final histórica que puso fin a 16 años de espera y consolidó a La Roja como una de las grandes dinastías del fútbol mundial. Madrid se vistió de rojo desde temprano, consciente de que la jornada sería irrepetible.

La selección española tiene su segunda estrella tras ganar a Argentina en la final con un gol de Ferran Torres en la prórroga. El tanto llegó en el minuto 106 de un partido que se resistió hasta el final y que tuvo como telón de fondo el MetLife Stadium de Nueva York, ante decenas de miles de aficionados de ambos países. La FIFA abrió una investigación disciplinaria para esclarecer los incidentes protagonizados por la selección de Argentina tras la final del Mundial 2026. El resultado dejó a España en lo más alto del fútbol mundial y a Argentina con una derrota que generó tensiones en el cierre de la competencia.

Antes de iniciar el recorrido por las calles de Madrid, los campeones fueron recibidos en el Palacio de la Zarzuela por Felipe VI y el resto de la Familia Real. Los Reyes Felipe y Letizia, acompañados por la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, recibieron uno a uno a los integrantes de la selección española en un clima de complicidad y felicitaciones. El monarca destacó la unión, el compromiso y el compañerismo que el equipo ha demostrado durante todo el campeonato, y fue enfático en señalar que el título “es de todos los españoles”, en palabras que resonaron con fuerza entre los jugadores reunidos en el salón de recepciones del Palacio.

La selección española estuvo en el Palacio de La Moncloa, donde se encontró con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El jefe del Ejecutivo español había asistido el domingo a la final en Nueva York y regresó a España tras una visita oficial en Argelia, donde despejó su agenda de la tarde para no perderse el momento. Sánchez aprovechó la ocasión para mirar al futuro y expresó su deseo de que España vuelva a levantar la Copa del Mundo en 2030, cuando el torneo se disputará, entre otros países, en territorio español. La recepción en Moncloa fue también el escenario en que Ibai Llanos y la periodista María Relaño conversaron con los futbolistas sobre su experiencia en el campeonato.

Ferran Torres fue uno de los más buscados durante las recepciones institucionales. El autor del gol que le dio a España la segunda estrella atendió a Ibai Llanos con la euforia todavía intacta. “Volando literalmente, estoy muy contento al ver la ilusión en los niños y ahora a hacer la rúa, a celebrar”, afirmó el delantero, cuyo tanto en el minuto 106 de la prórroga quedará grabado para siempre en la memoria del fútbol español. Torres se convirtió en el héroe de una generación que había llegado al Mundial como favorita y supo responder a la presión en el momento más exigente.

A partir de las 19:30, el equipo recorrió las calles de Madrid a bordo del bus descubierto de la selección, partiendo desde la Plaza de Moncloa. La capital española se vistió de rojo para acompañar a los nuevos campeones en un recorrido que culminó en la plaza de Cibeles, escenario elegido para el acto central de la celebración de la segunda estrella del fútbol español. La organización dispuso DJs, artistas y diferentes sorpresas antes de la llegada de los futbolistas al escenario para la presentación del trofeo ante los seguidores, en una noche diseñada para el delirio colectivo.

Alrededor de 2 millones de personas, según la Delegación del Gobierno en Madrid, se echaron a las calles de la capital para arropar a la selección española campeona del Mundial, que a bordo de un autobús descapotado celebró con cánticos y fotos con la afición. La cifra convirtió la jornada en una de las concentraciones humanas más grandes de la historia reciente de Madrid, comparable a las celebraciones del Mundial de 2010 y de las Eurocopas conquistadas por La Roja en las últimas dos décadas. Cibeles, como siempre, fue el corazón de una fiesta que la ciudad esperaba desde hace 16 años.

España cierra así un ciclo que comenzó en Sudáfrica 2010 con la primera estrella y que ahora, en Estados Unidos 2026, se completa con la segunda. Luis de la Fuente lideró una expedición que demostró al mundo que por encima de todo está el grupo, con un torneo impecable y un gran fútbol. La Roja regresa a casa como lo que es: campeona del mundo, referente generacional y protagonista de una noche que Madrid no olvidará.

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