El Senado aprueba posesión del presidente electo De la Espriella en el Cauca


El Senado de la República aprobó este miércoles 22 de julio de 2026, con 55 votos a favor, la proposición que autoriza el traslado temporal de su sede para que el Congreso sesione en pleno en el departamento del Cauca el próximo 7 de agosto y reciba el juramento del presidente electo Abelardo de la Espriella. La votación se produjo luego de más de cuatro horas de debate y representa la primera victoria legislativa del gobierno entrante en el nuevo Congreso instalado apenas dos días antes. Ahora la decisión pasa a la Cámara de Representantes, que deberá aprobar una proposición en el mismo sentido para que la ceremonia sea una realidad.

La proposición fue radicada por el senador Enrique Gómez, de Salvación Nacional, con el respaldo de congresistas del Partido de la U, el Partido Conservador y MIRA, entre otros. El texto aprobado es contundente: “Autorícese el traslado temporal de la sede del Congreso de la República para que, reunido en pleno el 7 de agosto de 2026 en el departamento del Cauca, reciba el juramento y dé posesión al presidente de la República elegido para el periodo constitucional 2026-2030”. La sesión, señala el documento, “tendrá carácter excepcional y se realizará como expresión de unidad nacional, integración territorial y respeto por la voluntad democrática de los colombianos”.

El lugar específico que suena con más fuerza para la ceremonia es el Cantón Militar José Hilario López de Popayán, sede del Comando de la Tercera División del Ejército Nacional. La elección del Cauca no es caprichosa: es uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado en Colombia, donde las disidencias de Iván Mordisco mantienen una fuerte presencia. De la Espriella ha sido explícito en la razón de su decisión: “Me voy a posesionar en una guarnición militar para rendirle honor a los verdaderos héroes. Seré el primer defensor de nuestros policías y soldados, que no volverán a temer por hacer cumplir la ley”, afirmó el mandatario electo el pasado 20 de julio en Medellín.

El camino jurídico que hizo posible esta votación fue largo. El 14 de julio de 2026, los secretarios generales del Senado, Diego Alejandro González, y de la Cámara, Jaime Luis Lacouture, emitieron un concepto institucional en respuesta a una consulta del equipo del presidente electo, en el que concluyeron que la Constitución permite trasladar temporalmente la sede del Congreso siempre que ambas corporaciones lo aprueben mediante proposición. El artículo 140 de la Constitución establece que la sede ordinaria del Congreso es Bogotá, pero también prevé que Senado y Cámara pueden trasladar su sede a otro lugar de común acuerdo. Ese concepto fue el respaldo jurídico que abrió la puerta a la iniciativa aprobada este miércoles.

El proceso no estuvo exento de voces en contra. Desde el Pacto Histórico, la senadora Isabel Zuleta radicó una proposición alternativa para que De la Espriella se posesionara en Bogotá, argumentando que el traslado representaría un sobrecosto innecesario para la nación. La senadora Carolina Corcho también se opuso, señalando que posesionarse fuera de Bogotá solo ha ocurrido en la historia colombiana en casos de enfermedad, golpe de Estado o clausura del Legislativo. Desde la misma orilla, el senador Álex Florez, del Pacto Histórico, cuestionó que la ceremonia en un escenario militar pondría a las Fuerzas Militares en una disyuntiva institucional delicada al exponerlas a investigaciones disciplinarias.

La posición del gobierno saliente tampoco fue de apoyo. El presidente Petro manifestó que no permitiría la posesión en una guarnición militar, mientras que la Casa de Nariño señaló que el procedimiento habitual establece que el nuevo jefe de Estado debe jurar ante el Congreso en pleno, sin mencionar una base militar como opción dentro de la normativa vigente. Pese a esa resistencia institucional, la coalición del gobierno entrante logró consolidar en el Senado los votos suficientes para superar la mayoría simple requerida, en una votación que además contó con el respaldo del presidente del Senado, Honorio Henríquez, quien expresó que el nuevo mandatario tiene derecho a posesionarse donde considere conveniente.

El resultado en el Senado también tiene una lectura política más amplia. Con 55 votos a favor, el gobierno entrante demostró que, pese a las tensiones de la primera semana legislativa, la coalición que respalda a De la Espriella tiene la capacidad de mover mayorías cuando lo requiere. La votación por la posesión superó incluso los 52 votos que el gobierno apoyó para la presidencia del Senado y que no pudo garantizar cuando Deluque perdió frente a Henríquez. Ese contraste revela que en el Congreso colombiano los votos se construyen tema por tema, y que el gobierno entrante aprendió rápido la lección de la primera derrota.

Queda pendiente la votación en la Cámara de Representantes, donde la representante Carol Borda, de Salvación Nacional, radicó una proposición en el mismo sentido que la aprobada en el Senado. Si la Cámara aprueba el traslado, Colombia presenciará el 7 de agosto una posesión presidencial sin precedentes en su historia democrática moderna: el primer mandatario que jura ante el Congreso reunido en una guarnición militar, en un departamento marcado por el conflicto armado y a cientos de kilómetros de la Plaza de Bolívar donde se han celebrado todas las transmisiones del mando presidencial de la historia reciente del país.

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