La Alcaldía de Funza y Aguas de Bogotá inician el mantenimiento del Humedal Gualí para recuperar su espejo de agua

 

La Alcaldía Municipal de Funza y la empresa pública Aguas de Bogotá pusieron en marcha un ambicioso plan de intervención técnica en el Humedal Gualí, específicamente en el sector conocido como Tres Esquinas. El proyecto tiene como objetivo central la recuperación, conservación y mantenimiento de este ecosistema estratégico de la Sabana de Bogotá, el cual se encuentra geográficamente ubicado sobre el corredor vial que conecta a Funza con la capital de la República. El complejo hídrico cuenta con una extensión aproximada de 1.196 hectáreas de terreno protegido y forma parte estructural de la cuenca media del río Bogotá.

Las actividades operativas en el terreno contemplan la extracción manual y mecánica de especies vegetales invasoras, complementada con un estricto control de la vegetación enraizada y del buchón de agua. Estas acciones están diseñadas para despejar los canales, recuperar de manera progresiva el espejo de agua original y mejorar los niveles de circulación hídrica interna. Los ingenieros ambientales del proyecto explicaron que la remoción de la biomasa superficial es indispensable para estabilizar los niveles de oxígeno disuelto en el agua y mitigar los procesos de degradación orgánica.

La intervención técnica también busca contrarrestar de forma directa la acumulación descontrolada de sedimentos orgánicos y la consecuente afectación a la calidad del recurso hídrico superficial. Esta línea de acción resulta prioritaria ante la llegada de la temporada de lluvias en la región, periodo en el cual el ecosistema cumple una función macro de regulación hidráulica y amortiguación de crecientes. Por el contrario, durante las épocas de sequía prolongada, el humedal aporta una valiosa capacidad de almacenamiento que garantiza la disponibilidad de agua para la subsistencia de las comunidades de los alrededores.

Además de cumplir con estas determinantes funciones hidrológicas, el Humedal Gualí se consolida como un corredor biológico fundamental para el refugio, anidación y alimentación de una amplia variedad de biodiversidad nativa y migratoria. El mantenimiento de las condiciones óptimas del vaso hídrico favorece directamente la permanencia de múltiples especies de aves, mamíferos, anfibios, reptiles e insectos asociados a los ecosistemas de alta montaña. Las autoridades ambientales locales enfatizaron que la restauración de la cobertura vegetal nativa es clave para asegurar el equilibrio de las cadenas tróficas.

La alcaldesa de Funza, Jeimmy Villamil Buitrago, recordó que la administración ya había ejecutado una intervención parcial en este cuerpo de agua el año anterior; sin embargo, recalcó que la protección de estos entornos requiere de un compromiso permanente en el tiempo. La mandataria local señaló que estas nuevas labores se adelantan de manera articulada junto a la Secretaría de Ambiente y Bienestar Animal del municipio, la Empresa Municipal de Acueducto y Alcantarillado de Funza (EMAAF) y el equipo técnico especializado de la empresa Aguas de Bogotá.

El impacto positivo de estas obras de mitigación y restauración ambiental beneficia de forma directa a cerca de 420.000 habitantes radicados en los cascos urbanos y rurales de los municipios de Funza, Mosquera y Madrid. De igual manera, las labores protegen la infraestructura de conectividad de los miles de conductores y usuarios que transitan diariamente por el corredor intermunicipal Funza-Bogotá, reduciendo los riesgos de colapso vial por desbordamientos. El cronograma oficial detalla que las actividades en campo iniciaron el pasado 22 de abril y se extenderán formalmente hasta el próximo 30 de junio de 2026.

La designación de la empresa Aguas de Bogotá como aliada operativa del proyecto se sustentó en la experiencia técnica e institucional que ha consolidado durante los últimos años en el manejo de humedales urbanos en la región andina. El gerente general de la entidad, Yanlícer Pérez, manifestó que este conocimiento acumulado en la Sabana posiciona a la empresa como un referente operativo con capacidad de exportar soluciones de ingeniería verde hacia otros territorios del continente. La ejecución de las obras se rige bajo estrictos protocolos ambientales para evitar impactos colaterales en la fauna residente.

Finalmente, antes del ingreso de la maquinaria y las cuadrillas al sector de Tres Esquinas, las entidades coordinadoras adelantaron un proceso de socialización con las juntas de acción comunal y los frentes ambientales de la zona. En estas mesas de concertación se abrió una convocatoria pública que permitió vincular formalmente a los ciudadanos interesados del sector como parte del equipo operativo y de veeduría del proyecto. Con este esquema de participación comunitaria, la Alcaldía busca generar un sentido de apropiación social que garantice la sostenibilidad y el cuidado del humedal a largo plazo.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente