Este jueves 11 de junio, el Estadio Azteca de Ciudad de México fue el escenario de la ceremonia de inauguración del Mundial 2026, un espectáculo que mezcló música latina, arte folclórico y cultura mexicana ante un estadio completamente lleno. La FIFA describió el evento como “sin precedentes”, con la cultura mexicana como eje central a través de la música, la danza y el arte, con talentos indígenas y artistas folclóricos. El mundo entero tenía los ojos puestos en el Coloso de Santa Úrsula.
La ceremonia tuvo una duración aproximada de 90 minutos y se realizó antes del arranque del partido inaugural. El Estadio Azteca se convirtió así en el único recinto del mundo en albergar tres inauguraciones de una Copa del Mundo, una marca histórica sin precedentes en el fútbol. El recinto fue rebautizado como Estadio Ciudad de México para el torneo, aunque su historia y su alma siguen intactas desde que abrió sus puertas en 1966.
Maná fue el primer artista en subir al escenario. El venezolano Danny Ocean lo siguió con el tema “Partidazo”. Uno de los momentos más álgidos llegó con la irrupción de Los Ángeles Azules y Belinda con la canción “Por ella”, que desató la euforia de las tribunas mexicanas. J Balvin hizo su entrada al estadio manejando un auto ficticio en plena cancha, recibiendo los aplausos de todos los presentes. La fiesta latina tomó el control del escenario.
Shakira fue la protagonista estelar de la ceremonia. Llegó al centro del escenario luciendo un traje amarillo con blanco, lentes y su cabellera suelta, y presentó “Dai Dai” junto al artista nigeriano Burna Boy, deslumbrando con sus movimientos de cadera. La canción es el himno oficial del torneo, y esta fue su primera interpretación en vivo ante decenas de miles de espectadores en el estadio y millones a través de las pantallas alrededor del mundo.
La lista completa de artistas incluyó a Shakira, Burna Boy, Alejandro Fernández, Belinda, Danny Ocean, J Balvin, Lila Downs, Los Ángeles Azules, Maná y Tyla,  una mezcla de géneros y nacionalidades que representó la diversidad del torneo. La selección de artistas buscó equilibrar el peso de la tradición mexicana con el alcance global del evento, logrando un cartel que satisfizo tanto al público local como a la audiencia internacional que siguió la ceremonia en directo.
Salma Hayek dio la bienvenida oficial a las 48 selecciones participantes y destacó el regreso del Mundial al Azteca, así como la organización conjunta de México, Canadá y Estados Unidos. La ceremonia también incluyó un bloque especial dedicado al legado de Diego Armando Maradona, figura central del Mundial de 1986, cuando lideró a Argentina hacia su segundo título en ese mismo estadio. El recuerdo del astro argentino, fallecido en noviembre de 2020, estuvo presente en el corazón de la fiesta.
Miles de aficionados lanzaron sombreros de cartón al aire, tiñendo las tribunas de verde, blanco y rojo. Con la interpretación de Shakira y una toma aérea del estadio, concluyó el show de inauguración, que bajó el telón con imponentes fuegos artificiales en el techo del recinto.  Fue una ceremonia breve en duración pero cargada de símbolos: la bandera de cada nación desfiló, el trofeo se elevó en el círculo central y la emoción colectiva llenó cada rincón del estadio.
El formato de tres ceremonias responde a una decisión de la FIFA de organizar un evento inaugural en cada uno de los tres países anfitriones. Las otras dos ceremonias se realizaron el viernes 12 de junio: la de Canadá en el Estadio de Toronto, y la de Estados Unidos en el SoFi Stadium de Los Ángeles. México abrió el camino con una celebración que el fútbol mundial tardará mucho en olvidar.
