Un sábado de trabajo se convirtió en tragedia. La tarde del 18 de abril, a las 3:30 p.m., un hombre irrumpió sin previo aviso en el rodaje de la cuarta temporada de Sin senos sí hay paraíso, en el sector de Los Laches, cerca del Parque Nacional Oriental en la localidad de Santa Fe, y atacó a cuchilladas a integrantes del equipo de producción. Lo que siguió fue una batalla campal que dejó 3 muertos, entre ellos el propio agresor, al menos 1 herido y 4 capturados por la Policía Metropolitana de Bogotá.
Las víctimas tenían nombre y tenían vida. Henry Alberto Benavides Cárdenas, de 45 años, conductor de la productora, y Nicolás Francisco Perdomo Corrales, de apenas 18 años, integrante del equipo de producción, murieron cumpliendo su trabajo en plena vía pública. Ambos eran reconocidos dentro del set por su compromiso y cercanía con el elenco. La identidad del agresor, quien también falleció durante los hechos, permanece sin establecer: no portaba ningún documento cuando fue neutralizado.
El momento exacto del ataque sigue bajo investigación. Según el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana, el hombre se acercó sin mediar palabra y apuñaló directamente a uno de los trabajadores. Varios compañeros intentaron defenderlo y también resultaron alcanzados por el arma. Esa cadena de reacciones, en segundos, desató el caos en un set que hasta ese instante transcurría con absoluta normalidad. La Fiscalía asumió el caso para esclarecer el móvil.
Dos hipótesis circulan entre las autoridades. Algunos testigos hablan de un intento de robo; la Policía, en cambio, apunta a un sujeto con presuntos problemas de salud mental que actuó de manera impulsiva e irracional. Además, se investiga si el agresor estuvo involucrado en un incidente ocurrido un día antes en una clínica cercana al lugar de los hechos, lo que podría ofrecer pistas sobre su comportamiento previo y ayudar a reconstruir su rastro en las horas anteriores al ataque.
La noticia llegó al elenco en el peor momento posible: varios actores estaban en la ceremonia de los Premios India Catalina cuando se enteraron de lo ocurrido. La productora suspendió de inmediato las grabaciones y emitió mensajes internos de condolencia. La frase “Silencio en el set” comenzó a circular como un grito sordo entre el gremio audiovisual colombiano, acompañada de imágenes en negro que inundaron las redes sociales de quienes integran una de las producciones más reconocidas de la televisión nacional.
Carolina Gaitán, protagonista de la serie, fue la primera del elenco en ponerle rostro público al duelo. Publicó una fotografía de Nicolás Perdomo y escribió palabras que quebraron a miles de seguidores: “Tuve que retratar tu sonrisa porque siempre alegraba mi día. Honro tu vida y te voy a extrañar. Dios te tenga abrazado en este momento, mi Nico hermoso”. Con esa imagen y esas palabras, el joven de 18 años dejó de ser un nombre en un reporte policial y se convirtió en un ser humano al que sus compañeros lloraron sin reservas.
Carmen Villalobos recibió un premio esa misma noche y estuvo al borde del llanto frente a las cámaras. “Para mí han sido horas muy tristes en medio de una alegría”, confesó la actriz, quien subrayó que en producciones de esta magnitud el equipo técnico y artístico se convierte en familia. Gregorio Pernía y otros integrantes del elenco también se unieron al duelo colectivo. Ningún reconocimiento, dijeron entre líneas, podía amortiguar el peso de perder a dos compañeros en circunstancias tan brutales.
El sindicato de trabajadores audiovisuales ANTA emitió un comunicado exigiendo acompañamiento institucional para las familias de Henry y Nicolás, y abrió un debate que la industria no puede seguir aplazando: la seguridad en los rodajes en exteriores, especialmente en zonas vulnerables del centro de Bogotá. Sin senos sí hay paraíso 4, producida por Tis Studios, se convirtió ese sábado en el epicentro de una herida que el gremio audiovisual colombiano tardará en cerrar.
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