Desde el 1 de abril de 2026, Colombia cuenta con un nuevo juego de azar: el Keno, una apuesta milenaria de origen chino que, tras años de operar de manera ilegal en el país, fue reglamentada por Coljuegos y ahora puede ofrecerse de forma autorizada en todo el territorio nacional. El premio mayor inicial que podrá ganar un jugador es de hasta $2.400 millones, y en los próximos 5 años se proyecta que el juego aporte cerca de $500.000 millones para el sistema de salud subsidiado colombiano.
“Estamos haciendo historia en la industria: por primera vez en mucho tiempo, los colombianos podrán tener un nuevo juego que, además de contribuir con la salud, entregará millonarios premios a los apostadores”, afirmó Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos. La entidad proyecta que en los próximos 5 años el Keno alcance ventas superiores a los $2,3 billones y se consolide como uno de los juegos preferidos por los colombianos, convirtiéndose en una fuente sostenida de recursos para la financiación del sistema de salud subsidiado en el país.
El Keno será ofertado por 4 operadores distintos y podrá adquirirse en más de 26.000 terminales de venta distribuidos en los 32 departamentos del país. El precio del tiquete oscila entre $500 y $20.000, lo que lo convierte en un juego accesible para distintos segmentos de la población. Uno de sus elementos diferenciadores es que será uno de los primeros juegos en América Latina en incorporar tecnología blockchain en la emisión de los tiquetes, lo que brinda mayor seguridad y transparencia para los apostadores que participen en cada sorteo.
El funcionamiento del Keno es sencillo. Cada apostador elige 10 números entre el 01 y el 80 y define el valor de su apuesta. Luego, el sistema selecciona 20 números del universo de 80 cifras a través de un generador aleatorio, y esa selección se cruza con la del apostador para determinar la cantidad de coincidencias y el premio correspondiente. Dependiendo de la región del país donde se juegue, los sorteos se realizarán cada 6 o 10 minutos y serán transmitidos vía streaming por los operadores autorizados.
La reglamentación del Keno por parte de Coljuegos representa un paso significativo en la lucha contra la informalidad en el sector de juegos de azar. Al formalizar una práctica que durante años operó al margen de la ley, el Estado colombiano no solo genera recursos para la salud, sino que también ofrece a los apostadores garantías de transparencia, seguridad y respaldo institucional que la versión ilegal del juego nunca pudo ofrecer. La tecnología blockchain en los tiquetes es precisamente el mecanismo técnico que respalda esa promesa de confianza y verificabilidad.
Los 4 operadores del Keno cubrirán el territorio nacional bajo un esquema de concesiones regionales. Los apostadores interesados pueden consultar los operadores de cada región en el sitio web kenocolombia.com.co, donde también encontrarán información detallada sobre las reglas del juego, el plan de premios y los puntos de venta autorizados. Coljuegos hace un llamado expreso a los jugadores para que adquieran sus tiquetes únicamente en los puntos habilitados, evitando la versión ilegal que sigue operando en algunos sectores del país.
“Invitamos a los apostadores a jugar Keno solo en los puntos autorizados. Hemos diseñado un juego seguro y con un plan de premios atractivo, que cuenta con todo el respaldo del Estado. Al jugar legal, estamos contribuyendo con la salud de los colombianos”, concluyó Hincapié. Este llamado no es solo un mensaje de responsabilidad institucional: es un recordatorio de que cada tiquete comprado en un punto autorizado se traduce directamente en recursos para el sistema de salud de quienes más lo necesitan en Colombia.
La llegada del Keno al mercado colombiano marca un hito en la industria de juegos de azar del país, que no había incorporado un nuevo producto de esta envergadura en mucho tiempo. Con sorteos cada pocos minutos, transmisión en vivo, tecnología blockchain y una red de más de 26.000 puntos de venta en todo el territorio, el juego llega con una infraestructura robusta para competir con la informalidad y ganar la confianza de los apostadores. Los $2.400 millones en premios son el gancho, pero el verdadero propósito detrás de cada apuesta es mantener en pie el sistema de salud de los colombianos más vulnerables.
