Colombia redujo el déficit habitacional al 25,6% y cumplió meta del Plan Nacional de Desarrollo


Colombia registró una reducción significativa en su déficit habitacional durante 2025, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida presentada por el DANE. El indicador cayó 1,2 puntos porcentuales, pasando del 26,8% en 2024 al 25,6% en 2025, cumpliendo con un año de anticipación la meta del Plan Nacional de Desarrollo que fijaba como objetivo reducirlo al 25,95%. En las zonas rurales el avance fue más pronunciado, con una caída de 2,6 puntos porcentuales, del 61,2% al 58,6%, evidenciando el impacto de las intervenciones en territorios históricamente rezagados.

Este resultado se suma a otro hito histórico: el Índice de Pobreza Multidimensional bajó en 2025 al 9,9%, ubicándose por primera vez en la historia por debajo de los dos dígitos. Ambos indicadores en conjunto reflejan una mejora estructural en las condiciones de vida de los colombianos, especialmente en las regiones donde el Estado tenía una deuda histórica acumulada en materia de vivienda, agua potable, saneamiento básico y acceso a condiciones mínimas de habitabilidad digna.

“La reducción del déficit habitacional en 2025 nos muestra que vamos por el camino correcto. Gracias a la política pública Nuestro Hábitat Biodiverso, miles de niños y niñas crecerán sin hacinamiento crítico, cientos de familias por fin tienen agua en sus hogares y un país que demuestra que la transformación de las condiciones de vida es una realidad”, destacó la ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Helga María Rivas Ardila. La funcionaria subrayó que la reactivación económica local y la paz territorial se logran con inversión sostenida orientada a cerrar brechas urbano-rurales.

El déficit cualitativo, que comprende deficiencias habitacionales no estructurales susceptibles de mejoramiento, tuvo una reducción de 0,7 puntos porcentuales a nivel nacional, pasando del 20,0% en 2024 al 19,3% en 2025. En zonas rurales la caída fue de 1,1 puntos porcentuales, del 40,0% al 38,9%. Este comportamiento refleja los esfuerzos en reducción del hacinamiento, acceso a agua y saneamiento básico, y mejora en el estado de pisos y paredes de viviendas que no requerían reemplazo total sino intervenciones de mejoramiento progresivo en los hogares más vulnerables.

El déficit cuantitativo, que mide la ausencia física de viviendas, cayó a nivel nacional 0,5 puntos porcentuales, del 6,8% en 2024 al 6,3% en 2025. En las zonas rurales el descenso fue de 1,4 puntos, pasando del 21,2% al 19,8%. Estas cifras reflejan el impacto de los proyectos desplegados en los antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) y en el marco de la Reforma Rural Integral, donde la formalización de la propiedad se ha acompañado de construcción y mejora de viviendas con enfoque territorial diferenciado.

Entre los factores que impulsaron estos resultados se encuentran la mejora en los ingresos de los hogares, la reducción de la pobreza monetaria y multidimensional, la disminución del desempleo, la estabilidad del Índice de Costos de Construcción de Edificaciones y el comportamiento estable de las tasas de interés durante todo 2025. A estos factores se suman los esfuerzos financieros del Grupo Bicentenario a través de Finagro, el Fondo Nacional del Ahorro y el Fondo Nacional de Garantías, que financiaron proyectos de mejoramiento y autoconstrucción para hogares, constructores medianos y organizaciones comunitarias.

La reducción del déficit habitacional rural no es un resultado aislado sino el efecto de una intervención integral del hábitat que articula tierra, vivienda, agua, ordenamiento territorial y producción sostenible, según lo destacó el Ministerio de Vivienda. Este enfoque reconoce que la solución al problema habitacional en zonas rurales no puede limitarse a construir casas, sino que debe abarcar el conjunto de condiciones que hacen viable y digna la vida en los territorios, incluyendo el acceso al agua como bien común y la formalización de la propiedad como base del desarrollo rural.

Los resultados de 2025 en materia habitacional representan el avance más significativo de los últimos años en un indicador que refleja directamente la calidad de vida de millones de colombianos. Cumplir con un año de anticipación la meta del Plan Nacional de Desarrollo en déficit habitacional, mientras simultáneamente el Índice de Pobreza Multidimensional cae por primera vez por debajo del 10%, configura un escenario de mejora sostenida que el país debe profundizar. El reto hacia adelante es garantizar que estos avances lleguen con mayor velocidad a los territorios rurales donde las brechas siguen siendo las más profundas.​​​​​​​​​​​​​​​​

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