La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, lanzó una dura crítica a través de sus redes sociales tras la reciente configuración política del Partido Alianza Verde. Según la dirigente, la colectividad ha sufrido una transformación negativa bajo la influencia de Carlos Amaya, señalando que el "Verde de Amaya" terminó por destruir el legado ético y programático construido por Antanas Mockus. López denunció que el poder de la corrupción y el clientelismo, proveniente tanto del nivel departamental como del nacional, se han unido para silenciar a los sectores críticos.
En su mensaje, López calificó la situación actual como una "crónica de una muerte anunciada", recordando que ella y el profesor Mockus renunciaron a la colectividad hace dos años precisamente por estas razones. La candidata subrayó que la identidad original del partido nunca estuvo ligada a ser un apéndice de movimientos de izquierda y, mucho menos, a prácticas corruptas. Para la política bogotana, el rumbo actual de la organización representa una traición a los principios de independencia y transparencia que le dieron origen.
La crítica se intensificó al señalar que las directivas actuales han entregado el partido para que funcione como un satélite del Pacto Histórico. López sostiene que esta alianza responde a intereses de poder y no a visiones de país, acusando a figuras como el senador Cepeda de participar en este amordazamiento de las bases verdes. Esta situación, según su visión, deja huérfanos a miles de electores que buscaban una alternativa de centro alejada de las maquinarias tradicionales y de las coaliciones de gobierno.
A pesar del panorama sombrío que describe dentro de su antigua colectividad, López envió un mensaje de esperanza a sus seguidores respecto al futuro electoral de 2026. Aseguró que la ciudadanía sabrá encontrar nuevos canales de participación que representen sus principios, visiones y propuestas de manera genuina. Para la dirigente, existe un espacio político por fuera del abuso de poder y el clientelismo que, según ella, terminó por vender y acabar con la estructura institucional del Partido Alianza Verde.
La exmandataria enfatizó que el sistema político requiere de alternativas que actúen con independencia frente a las presiones del Ejecutivo Nacional. Al distanciarse de lo que llama la "corrupción del gobierno", López busca posicionarse como una figura de oposición técnica y ética. Su discurso apunta directamente a captar el voto de aquellos ciudadanos decepcionados con la gestión actual y con la pérdida de rumbo de los partidos que antes representaban la renovación en la política colombiana.
La mención a Antanas Mockus no es casual, pues busca apelar a la reserva moral que el exalcalde y exsenador representa para una parte importante del electorado. López insiste en que el proyecto original de la "Ola Verde" ha sido desmantelado por intereses mezquinos que priorizan puestos y burocracia sobre los programas de gobierno. Esta fractura pública evidencia una crisis profunda en el interior de los sectores alternativos que anteriormente marchaban unidos bajo consignas de transparencia y respeto por el erario.
El mensaje cierra con una advertencia sobre el costo social de permitir que la corrupción se infiltre en los movimientos ciudadanos. López considera que el Partido Verde, al que alguna vez perteneció, ha perdido su razón de ser al convertirse en un instrumento más del sistema de favores. Esta postura marca el inicio de una nueva etapa en su carrera, donde la búsqueda de alianzas parece estar condicionada a la ruptura total con las estructuras que hoy gobiernan a nivel central.
Bogotá y el país observan con atención este nuevo capítulo de la reconfiguración partidista de cara a las próximas elecciones presidenciales y legislativas. La capacidad de López para agrupar a los sectores descontentos será clave para determinar si surge una nueva fuerza política capaz de competir con las coaliciones establecidas. Por ahora, su denuncia pone de manifiesto la tensión entre la política tradicional de acuerdos y la defensa de los principios de transparencia que reclama una parte de la ciudadanía.
