El Ministerio de Defensa Nacional puso en marcha la fase definitiva de estructuración para la adquisición del ambicioso proyecto denominado ‘Escudo Nacional Antidrones’. Esta iniciativa estratégica busca incorporar sistemas avanzados de contramedidas para aeronaves no tripuladas, abarcando modalidades fijas, tácticas vehiculares, portátiles y unidades a flote. Tras el anuncio inicial realizado en diciembre pasado, el Gobierno nacional ha convocado a más de cien empresas internacionales para verificar la tecnología más apta. El objetivo primordial es garantizar la protección de los intereses del Estado frente a nuevas amenazas aéreas.
La entidad ministerial realizó recientemente una reunión informativa con diversos sectores interesados para socializar los requisitos técnicos mínimos exigidos en esta compleja contratación pública. Hasta el momento, empresas provenientes de veintisiete países, incluyendo potencias tecnológicas como Estados Unidos, Alemania, China, Francia y Turquía, han manifestado su interés formal en participar. La convocatoria permanece abierta para cualquier otra firma especializada que desee postularse antes del vencimiento del plazo este veinte de marzo. Esta pluralidad de oferentes busca asegurar la selección de la solución tecnológica más eficiente y moderna.
El cronograma establecido por el Ministerio de Defensa contempla una serie de pruebas rigurosas que se desarrollarán en ambientes controlados previamente establecidos. Del veinticinco de marzo al diecisiete de abril, los expertos militares verificarán la capacidad real de los sistemas ofrecidos por cada una de las compañías participantes. Estas evaluaciones técnicas son fundamentales para identificar cuáles tecnologías responden mejor a las necesidades geográficas y operativas específicas de la Fuerza Pública. La transparencia en la verificación de la tecnología disponible es el eje central de esta etapa del proceso.
Posteriormente, entre el veinte y el veintitrés de abril, se darán a conocer las conclusiones definitivas de las pruebas y se iniciará la estructuración final del contrato. El Ministerio de Defensa ha sido enfático en que solo las mejores soluciones técnicas y financieras pasarán a la etapa de cotización formal. Se busca que cada equipo adquirido cuente con los más altos estándares de calidad y soporte logístico para su operación. La selección objetiva permitirá que el país cuente con un sistema de defensa aérea de vanguardia para sus fronteras.
Para el veintisiete de abril, la institución realizará la invitación formal a prenegociar con aquellas empresas que presenten las condiciones jurídicas y técnicas más favorables. El proceso administrativo culminará, según las proyecciones oficiales, el próximo siete de mayo con la firma de los contratos definitivos bajo modalidades de Estado a Estado. Un aspecto relevante es que toda la contratación derivada de este millonario proceso será objeto de acuerdos de compensación industrial conocidos como offset. Esta medida garantiza que la salida de divisas sea retribuida mediante transferencia de conocimiento tecnológico.
La cartera de Defensa reiteró su compromiso inquebrantable con los principios de economía, transparencia y selección objetiva en este proceso de seguridad nacional. No obstante, se mantendrá la debida reserva y confidencialidad de la información estratégica por tratarse de bienes sensibles para la protección del territorio colombiano. Los sistemas C-UAS adquiridos permitirán a las Fuerzas Militares detectar, neutralizar y mitigar el uso indebido de drones por parte de grupos armados organizados. De esta forma, se incorpora una capacidad tecnológica óptima para enfrentar los desafíos de la guerra moderna.
Entre las compañías preseleccionadas figuran gigantes de la industria militar global como Lockheed Martin, Saab, Thales, Indra y la turca Baykar, fabricante de aeronaves tácticas. También destaca la participación de empresas nacionales colombianas que buscan aportar soluciones locales a las necesidades de defensa del país. La lista de países de origen incluye naciones con amplia experiencia en defensa electrónica como Israel, Corea del Sur, Finlandia y la República Checa. Esta diversidad garantiza que el Escudo Nacional Antidrones cuente con componentes de diversas escuelas tecnológicas de altísimo nivel.
Finalmente, el Ministerio de Defensa recordó que las fechas del cronograma preliminar están sujetas a cambios según la dinámica propia de un proceso de tal magnitud. La incorporación de estos sistemas de defensa electrónica representa un hito en la modernización de la Fuerza Pública colombiana frente a las amenazas asimétricas. La adquisición de detectores portátiles y sistemas vehiculares permitirá una respuesta ágil en los puntos más críticos de la geografía nacional. Colombia se posiciona así como un referente regional en la implementación de tecnologías de contramedidas para aeronaves no tripuladas.
