En 2026, Colgas muestra una transformación respaldada por cifras que reflejan su evolución hacia un modelo energético diversificado. De acuerdo con su información más reciente, la compañía ejecutó cerca de 1.200 proyectos energéticos en distintos frentes, principalmente en soluciones térmicas y eléctricas. Estos desarrollos permiten dimensionar el alcance de su estrategia, que combina continuidad operativa con innovación aplicada en sectores industriales, comerciales y territoriales.
En el frente de electrificación, la empresa reporta una capacidad instalada de 700,86 kilovatios pico en sistemas solares fotovoltaicos. Esta infraestructura ha permitido una reducción estimada de 3.289 toneladas de dióxido de carbono al año. Adicionalmente, una de sus principales instalaciones operativas alcanzó un 44,99 % de consumo energético proveniente de fuentes solares, consolidando avances en eficiencia energética interna.
La movilidad sostenible también registra indicadores relevantes. En el caso de AutoGLP, Colgas reportó un crecimiento del 22 % en ventas durante el último periodo medido, acompañado de la conversión de 1.317 vehículos a este sistema. Este cambio tecnológico ha contribuido a una reducción cercana a 2.260 toneladas de CO₂, evidenciando el impacto de soluciones de transición en el transporte.
En entornos fluviales, la iniciativa NautiGLP presenta avances medibles. La compañía ha implementado 43 motores en embarcaciones y ha logrado presencia en al menos cuatro cuencas hidrográficas del país. Este modelo busca sustituir combustibles tradicionales por alternativas menos contaminantes, ampliando el alcance de la transición energética a territorios donde otras tecnologías presentan mayores barreras de entrada.
Desde el punto de vista industrial, Colgas ha desarrollado pilotos que muestran mejoras en eficiencia. En procesos como la cocción de ladrillo con GLP, se reporta un incremento del 23 % en eficiencia energética, acompañado de una reducción de hasta 6,3 % en costos por unidad producida. Además, se evidencian disminuciones en emisiones contaminantes como óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre y monóxido de carbono.
En términos de seguridad energética, la compañía ha respondido a la demanda industrial creciente. En menos de cuatro meses, logró adaptar infraestructura para atender a más de 70 industrias que migraron hacia GLP ante la escasez de gas natural. Este dato refleja la capacidad de respuesta operativa de la empresa en un contexto de presión sobre el sistema energético nacional.
Las inversiones también marcan la magnitud de la apuesta. El desarrollo de infraestructura como la terminal de importación de GLP contempla montos cercanos a los 60 millones de dólares en sus distintas fases. Este proyecto busca fortalecer la capacidad de abastecimiento y garantizar estabilidad en el suministro, un factor clave en la transición energética del país.
Finalmente, los indicadores de contexto refuerzan la relevancia de estas cifras. En Colombia, cerca del 23 % de los hogares enfrenta condiciones de pobreza energética, mientras que alrededor de 1,7 millones de familias aún utilizan leña para cocinar. En este escenario, las soluciones impulsadas por Colgas muestran cómo la transición energética también se mide en acceso, cobertura y capacidad de respuesta a las necesidades reales del país.
