La siniestralidad vial en Bogotá encendió las alarmas tras registrarse siete muertes en las últimas 24 horas, una cifra que refleja la gravedad de una problemática que sigue en aumento. De acuerdo con datos de la Secretaría Distrital de Movilidad, entre el 1 de enero y el 18 de marzo de 2026 ya se contabilizan 133 personas fallecidas en las vías, lo que representa un incremento del 21 % frente al mismo periodo del año anterior.
Las autoridades advierten que estas muertes son, en su mayoría, evitables y responden a comportamientos de riesgo en las vías. La siniestralidad vial continúa siendo considerada una crisis de salud pública que impacta de manera transversal a la sociedad, con consecuencias que van más allá de las cifras y afectan a familias y comunidades enteras.
El análisis de los datos evidencia que los actores viales más vulnerables concentran la mayor proporción de víctimas fatales. Los motociclistas representan el 44 % de los fallecidos, seguidos por peatones con el 38 % y ciclistas con el 15 %, lo que pone en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de protección para estos grupos.
Particularmente preocupante es el aumento en la mortalidad de motociclistas, que supera el 60 % en comparación con el año anterior. Este grupo sigue siendo el más afectado en siniestros que involucran vehículos de carga, automóviles particulares, choques contra objetos fijos y caídas.
Además, los motociclistas están involucrados en cerca del 60 % de las muertes de peatones y ciclistas, lo que evidencia la complejidad del fenómeno y la necesidad de abordar la seguridad vial desde una perspectiva integral que incluya a todos los actores en la vía.
Frente a este panorama, la Secretaría Distrital de Movilidad ha intensificado las acciones de control en las vías, así como las intervenciones en infraestructura y las estrategias pedagógicas orientadas a reducir el riesgo. Estas medidas, según la entidad, permitieron en 2025 una reducción del 3,8 % en la siniestralidad fatal.
Sin embargo, las autoridades insisten en que los esfuerzos institucionales no son suficientes sin la corresponsabilidad ciudadana. Conductas como exceder los límites de velocidad, conducir bajo efectos del alcohol o incumplir las normas de tránsito siguen siendo factores determinantes en la ocurrencia de estos hechos.
El llamado cobra especial relevancia en fechas como el puente festivo de San José y la Semana Santa, periodos históricamente críticos en términos de siniestralidad vial en la capital. Durante estos días, aumenta el flujo vehicular y, con ello, el riesgo de accidentes.
En ese contexto, la administración distrital reiteró la importancia de adoptar comportamientos responsables en la vía, como respetar las señales de tránsito y priorizar la seguridad propia y de los demás actores viales.
Las autoridades concluyen que cada decisión en la vía puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, por lo que insisten en la necesidad de una cultura ciudadana que ponga la vida en el centro de la movilidad en Bogotá.
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