La pretemporada de Fórmula 1 entra en su fase decisiva con seis jornadas de pruebas en el circuito de Sakhir, en Baréin, donde los equipos comenzarán a entender el verdadero potencial de los monoplazas diseñados bajo el nuevo reglamento técnico. Tras el shakedown realizado en Barcelona, estas sesiones representan el primer escenario real de comparación entre escuderías, combinando tandas largas, simulaciones de clasificación y evaluaciones profundas sobre rendimiento mecánico y aerodinámico en condiciones exigentes.
Las pruebas se dividirán en dos bloques de tres días: del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20 del mismo mes. Cada jornada tendrá dos sesiones, una matinal y otra vespertina, lo que permitirá analizar el comportamiento de los autos bajo variaciones térmicas relevantes. En este contexto, la gestión de neumáticos se convierte en un eje estratégico, ya que el desgaste y la degradación en Sakhir suelen ser
factores determinantes en la evaluación de rendimiento.
Durante la primera tanda de ensayos, los equipos únicamente podrán trabajar con los compuestos slick C1, C2 y C3, considerados dentro del rango más duro de la gama. Cada escudería dispondrá de un máximo de 28 juegos de neumáticos para seco, además de un set de intermedios. Esta limitación obliga a priorizar programas de trabajo específicos, enfocándose en confiabilidad, equilibrio general del auto y recopilación de datos fundamentales para el desarrollo inicial.
Para la segunda sesión de pruebas, la disponibilidad se amplía a toda la gama, desde el C1 hasta el C5, lo que permitirá simular escenarios de clasificación y configuraciones más agresivas. En este tramo, el límite baja a 24 juegos por equipo. No se suministrarán neumáticos de lluvia nuevos, pero sí podrán utilizarse los ya montados en la primera semana, siempre que no superen el umbral de uso permitido por reglamento.
La elección del número de sets por compuesto queda a criterio de cada escudería, dentro de los límites establecidos. Esta libertad estratégica es clave para ajustar programas de comparación entre mezclas, evaluar el comportamiento del monoplaza en distintas cargas de combustible y medir la consistencia en stints largos. Las decisiones tomadas en estas jornadas pueden marcar diferencias importantes en la planificación de las primeras carreras del calendario.
Para facilitar la identificación visual, se utilizará un sistema especial de marcación en los laterales de los neumáticos. Los compuestos C1 y C2 llevarán logotipos blancos; C3 y C4, amarillos; y C5, rojos. Además, C1, C3 y C5 presentarán una banda con bandera a cuadros, mientras que C2 y C4 solo mostrarán las marcas principales. Este esquema es exclusivo de pretemporada y no se empleará en fines de semana oficiales.
En los primeros tres días, donde solo se usarán C1, C2 y C3, habrá dos compuestos con marcas blancas y uno amarillo. El C2 se diferenciará por no tener bandas laterales, a diferencia del C1, mientras el C3 lucirá señalización amarilla completa. Este código visual simplifica el trabajo de ingenieros, mecánicos y analistas, agilizando la lectura de datos durante las tandas en pista y la revisión posterior en garaje.
La pretemporada no solo es una fase de pruebas técnicas, sino también un espacio clave de innovación. Pirelli, proveedor único de neumáticos, continúa utilizando estas sesiones como laboratorio de desarrollo, siguiendo su filosofía de trasladar aprendizajes del automovilismo a la carretera. Las condiciones de Baréin, con altas cargas laterales y temperaturas variables, convierten estas jornadas en una referencia esencial para el resto de la temporada.
