En el marco del Día Mundial de los Humedales, ocho aves silvestres migratorias fueron liberadas en el Complejo de Humedales El Tunjo, al sur de Bogotá, como parte de una jornada liderada por la Secretaría Distrital de Ambiente y la Policía Ambiental. La acción se realizó el 3 de febrero y forma parte de las estrategias de conservación que buscan fortalecer la protección de la fauna y los ecosistemas urbanos estratégicos de la capital colombiana.
Las especies liberadas fueron siete tinguas azules y un gavilán aliancho, aves que habían ingresado al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre del Distrito tras ser rescatadas en diferentes puntos de la ciudad. Después de recibir atención veterinaria especializada, procesos de recuperación física y evaluación de su comportamiento, las autoridades determinaron que estaban en condiciones adecuadas para retornar a su entorno natural sin riesgos.
La secretaria de Ambiente de Bogotá destacó que estas acciones reflejan el compromiso institucional con la biodiversidad y el bienestar de la fauna nativa y migratoria. Según explicó, las aves que llegan a los humedales urbanos cumplen funciones ecológicas esenciales como control biológico, dispersión de semillas y equilibrio de cadenas tróficas, por lo que su recuperación y liberación fortalece la salud de los ecosistemas y la resiliencia ambiental de la ciudad.
Durante la jornada participó también la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional, entidad que acompaña los operativos de rescate y liberación de fauna silvestre. El apoyo de esta unidad permite garantizar condiciones seguras tanto para los animales como para el personal técnico, y refuerza la articulación entre autoridades ambientales y fuerza pública en la protección del patrimonio natural en entornos urbanos complejos.
Las tinguas azules y los gavilanes alianchos hacen parte de las más de 40 especies de aves migratorias que arriban a Bogotá entre octubre y febrero, tras recorrer largas distancias desde Norteamérica. Durante esta temporada, muchas aves enfrentan riesgos asociados al cansancio, la pérdida de hábitat y choques con estructuras urbanas, lo que incrementa la necesidad de programas de rescate, atención clínica y rehabilitación especializados.
Bogotá alberga nueve ecosistemas distintos, entre ellos bosques altoandinos, páramos y una red de humedales urbanos de alto valor ecológico. Estos espacios funcionan como corredores biológicos que ofrecen refugio, alimento y zonas de descanso para aves residentes y migratorias, incluso en medio del paisaje urbano, consolidando a la capital como un territorio clave para la conservación de la avifauna en la región andina.
El Complejo de Humedales El Tunjo, ubicado entre Tunjuelito y Ciudad Bolívar, cuenta con más de 86 hectáreas y siete espejos de agua que albergan diversas especies de aves, plantas acuáticas y vegetación propia de estos ecosistemas. Además de su riqueza biológica, cumple funciones como regulador hídrico, mitigador de inundaciones y conector ecológico, aportando a la estabilidad ambiental de sectores densamente poblados del sur de la ciudad.
La liberación de estas aves no solo representa un logro en términos de recuperación de fauna, sino también un recordatorio del papel que cumplen los humedales urbanos en la sostenibilidad de Bogotá. Cada jornada de rescate y retorno a la vida silvestre evidencia la importancia de proteger estos espacios, promover el respeto por la biodiversidad y mantener acciones coordinadas que garanticen la conservación de los ecosistemas locales.
