Comercio minorista, turismo e industria impulsaron el crecimiento económico de Colombia en 2025

 

El desempeño del comercio al por menor se consolidó como uno de los principales motores de la economía colombiana durante 2025, al registrar un crecimiento de 4,6 % y contribuir de manera significativa a la expansión del producto interno bruto, que alcanzó una variación de 2,6 % frente a 2024. Este comportamiento refleja una recuperación sostenida del consumo y de las actividades asociadas al turismo, especialmente los servicios de alojamiento y gastronomía, sectores estrechamente vinculados a la dinámica comercial del país.


De acuerdo con el balance entregado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la articulación entre comercio, servicios turísticos e industria permitió fortalecer la demanda interna y dinamizar cadenas productivas regionales. Estos resultados evidencian un repunte en la actividad económica urbana, donde el comercio minorista actúa como puente entre la producción manufacturera y el consumidor final, generando empleo, circulación de bienes y fortalecimiento de los ecosistemas empresariales locales.


La industria manufacturera también aportó al resultado general con un crecimiento de 1,9 %, mostrando señales de reactivación luego de periodos de desaceleración. Dentro de este sector se destacó la fabricación de textiles, confecciones y calzado, que registró una expansión de 5,9 %, indicador que confirma la resiliencia de segmentos tradicionales de la economía nacional y su capacidad para adaptarse a nuevas condiciones de mercado y demanda.


La ministra Diana Marcela Morales Rojas subrayó que estos avances responden a la implementación de instrumentos de apoyo productivo, programas de fortalecimiento empresarial y estrategias de trabajo conjunto con el sector privado. Según explicó, la coordinación institucional ha permitido que las actividades lideradas por la cartera tengan una participación relevante en el comportamiento económico, impulsando la productividad, la generación de valor agregado y la modernización de distintos procesos industriales.


Desde la perspectiva del gasto, uno de los datos más relevantes fue el incremento en la inversión empresarial destinada a maquinaria y equipo, que creció 9 %, mientras que, en el consolidado anual, la adquisición de maquinaria registró una variación de 2,1 %. Este indicador resulta clave porque evidencia confianza del sector productivo y una apuesta por la actualización tecnológica, factor determinante para mejorar competitividad y eficiencia en la producción nacional.


El consumo final también mostró una evolución positiva con un aumento de 4,2 %, lo que refleja una mayor disposición de los hogares a adquirir bienes y servicios. Este comportamiento estuvo acompañado por un crecimiento de 1,8 % en las exportaciones de bienes y servicios, señal de una moderada pero constante recuperación del frente externo, en medio de un contexto internacional todavía marcado por ajustes en las cadenas globales de suministro.


Las autoridades económicas señalaron que estos resultados contribuyen al propósito de avanzar hacia un modelo productivo más diversificado, con mayor incorporación de conocimiento, sostenibilidad y valor agregado. En ese sentido, el fortalecimiento del comercio y la industria aparece como una herramienta estratégica para reducir brechas regionales, estimular la formalización empresarial y ampliar la base productiva más allá de los sectores tradicionales.


El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo indicó que continuará promoviendo políticas orientadas a la diversificación del aparato productivo, el acompañamiento a las empresas y la consolidación de sectores con potencial exportador. La meta es mantener el dinamismo observado en 2025 y traducirlo en crecimiento sostenido, innovación empresarial y mayores oportunidades económicas en los territorios, con una integración más sólida entre producción, comercio y servicios.

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