Inversión extranjera impulsa el turismo sostenible en las seis macrorregiones de Colombia

 


Colombia atraviesa un nuevo ciclo de atracción de inversión extranjera directa en turismo, marcado por un enfoque claro en sostenibilidad, impacto territorial y diversificación regional. Actualmente, se desarrollan proyectos activos o en fase de estructuración en las seis macrorregiones del país, que van desde hoteles boutique con recuperación patrimonial en el Caribe, hasta ecolodges comunitarios en el Pacífico y complejos de bienestar integrados a entornos naturales en el centro del país.


Este panorama confirma que el turismo sostenible se ha convertido en una de las principales puertas de entrada para la inversión internacional, alineando competitividad, protección ambiental y desarrollo local. La estrategia apunta a consolidar a Colombia como un destino confiable para capitales que buscan proyectos con sentido social y ambiental, más allá del retorno financiero.


“Colombia demuestra que la inversión puede ser compatible con la sostenibilidad y el desarrollo regional. Desde ProColombia trabajamos para transformar el interés internacional en proyectos concretos que generen empleo de calidad y dinamismo productivo en todas las regiones del país”, afirmó Carmen Caballero, al destacar el papel de la articulación entre inversionistas, autoridades locales y proveedores.


En el Caribe, región históricamente atractiva para el turismo, sobresale el proyecto Aria María en Cartagena. Se trata de un hotel boutique de lujo enfocado en la restauración patrimonial del centro histórico, con una inversión anunciada cercana a los 20 millones de dólares. Actualmente en fase de estructuración, su apertura está prevista entre 2026 y 2027, con la meta de posicionarse como un referente de hospitalidad auténtica y sostenible.


El Pacífico colombiano también gana protagonismo con iniciativas de turismo de naturaleza. En Bahía Málaga, Chocó, avanza la estructuración de un ecolodge y club de playa con una inversión estimada en 500 mil dólares. El proyecto prioriza infraestructura de bajo impacto ambiental, prácticas de economía circular y una fuerte vinculación comunitaria, alineándose con la riqueza biodiversa del territorio.


En el Eje Cafetero, la inversión internacional fortalece el ecosistema hotelero. En Armenia, Quindío, la cadena Accor construye el primer Ibis Styles de la ciudad, con una inversión aproximada de 75.000 millones de pesos, cerca de 20 millones de dólares. El hotel contará con 180 habitaciones y generará alrededor de 100 empleos directos, además de múltiples empleos indirectos. A esta dinámica se suma la llegada de Dazzler by Wyndham, con una inversión cercana a los 16,5 millones de dólares.


La Amazonía-Orinoquía se consolida como un laboratorio de turismo con enfoque ESG. En Leticia, la cadena colombiana On Vacation opera el Hotel Amazon, respaldado por financiamiento de BID Invest. Este proyecto incorpora energías renovables, prácticas ambientales certificables y alianzas con comunidades locales, convirtiéndose en un ejemplo de inversión turística responsable en una de las regiones más sensibles del país.


La región Centro-Oriente se suma con un ambicioso eco-hotel de bienestar en Boyacá, actualmente en fase de licenciamiento ambiental. El proyecto se desarrollará en un entorno natural de 25 hectáreas, con una inversión proyectada superior a los 40 millones de dólares, certificaciones ecológicas y arquitectura sostenible orientada al turismo de descanso y salud.


En los Llanos Orientales, el Hampton by Hilton Yopal se mantiene como un caso emblemático de inversión extranjera. Su construcción generó cerca de 200 empleos y marcó un hito en la llegada de cadenas internacionales a Casanare, demostrando el potencial de la región para atraer nuevos proyectos turísticos con visión de largo plazo.


Más allá de las cifras, estas iniciativas comparten un patrón común: integrar sostenibilidad, desarrollo territorial y competitividad internacional. Recuperación de patrimonio, eficiencia energética, inclusión comunitaria y turismo de naturaleza son ejes transversales que consolidan un modelo de inversión alineado con los criterios ESG.


Con esta consolidación regional, Colombia reafirma su apuesta por atraer inversión extranjera en turismo sostenible, capaz de dinamizar economías locales, generar empleo y posicionar al país como un destino estratégico para proyectos con impacto social y ambiental positivo.

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