El Torneo del Olaya vivirá uno de los partidos más tensos y decisivos de su versión 66 con el encuentro extra que definirá el descenso. Este domingo 18 de enero, el torneo barrial más emblemático de Bogotá pondrá en juego algo más que tres puntos. En la cancha se decidirá qué equipo no participará en la edición 2026-2027. El fútbol popular se prepara para una final anticipada. No hay margen de error. El perdedor quedará fuera.
El compromiso enfrentará a Monserrate Kadima FC y a Centenario Embajadores Uniminuto, dos equipos que cerraron la fase regular con campañas irregulares. Ambos terminaron con cinco puntos tras siete fechas disputadas. La paridad en la tabla obligó a la organización a programar este partido extra. La permanencia está en juego. La presión será máxima desde el primer minuto.
El partido se disputará a las 11:00 de la mañana y promete ser uno de los más intensos del campeonato. No se trata solo de cerrar una temporada, sino de asegurar la continuidad en un torneo que es vitrina histórica del fútbol aficionado. Para los jugadores, significa defender meses de trabajo. Para los barrios, el orgullo y la representación. Para los cuerpos técnicos, una prueba de carácter. El Olaya no perdona distracciones.
Según el reglamento del torneo, en caso de que el partido termine empatado en el tiempo reglamentario, la definición se realizará desde el punto penal. No habrá alargue. Cada cobro puede marcar el destino de un club. La tensión se trasladará del campo a los doce pasos. La experiencia y la cabeza fría serán determinantes. El error se paga caro. El Olaya exige temple.
Monserrate Kadima FC llega con el reconocimiento al juego limpio del torneo, un valor que habla de su comportamiento deportivo. Sin embargo, en la cancha deberá traducir ese orden en eficacia ofensiva. El equipo ha mostrado entrega, pero le ha costado cerrar partidos. Este encuentro representa su última oportunidad. El margen es mínimo. La historia no se escribe con intenciones, sino con goles.
Por su parte, Centenario Embajadores Uniminuto afronta el duelo con la presión de una campaña sin victorias en la fase regular. Aun así, el equipo ha sabido competir y mantenerse en partidos cerrados. La esperanza está intacta. En el Olaya, las estadísticas pesan poco cuando el balón rueda. Este partido puede cambiarlo todo. El descenso no entiende de excusas.
La organización del Torneo del Olaya ha dispuesto este encuentro como cierre definitivo del cuadro competitivo. El certamen, declarado Evento de Interés Cultural de la ciudad, vuelve a demostrar que cada detalle importa. El ascenso, el título y el descenso hacen parte del mismo relato. Aquí nadie regala nada. La tradición se defiende con sudor. El Olaya es ley pura.
Este domingo, la cancha dictará sentencia. Uno seguirá escribiendo historia en el Olaya 2026-2027. El otro deberá esperar una nueva oportunidad. Así es el fútbol del barrio: crudo, apasionado y auténtico. El público será testigo de un partido que nadie quiere perder. Porque en el Olaya, quedarse es un privilegio. Y descender, una herida que tarda en cerrar.
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