El Departamento Administrativo Nacional de Estadística publicó los informes especiales de la Gran Encuesta Integrada de Hogares sobre mercado laboral, con cifras correspondientes al trimestre septiembre-noviembre de 2025 y al año móvil diciembre 2024-noviembre 2025. Los resultados ofrecen una radiografía amplia sobre informalidad, juventud, participación laboral, brechas de género, población campesina, personas con discapacidad y autorreconocimiento étnico. Este conjunto de datos permite dimensionar los retos estructurales del empleo en Colombia, identificar desigualdades persistentes y orientar decisiones de política pública, planeación económica y análisis social, con información oficial, comparable y metodológicamente consistente para el país.
En materia de empleo informal y seguridad social, el informe señala que para el total nacional la proporción de personas ocupadas informales en el trimestre septiembre-noviembre de 2025 fue de 55,4 %, cifra prácticamente estable frente al mismo periodo del año anterior, cuando se ubicó en 55,3 %. Este resultado confirma la persistencia de la informalidad como uno de los principales desafíos del mercado laboral colombiano, especialmente por sus implicaciones en acceso a seguridad social, estabilidad de ingresos y protección frente a riesgos laborales. La estabilidad del indicador evidencia que, pese a esfuerzos institucionales, la transición hacia empleo formal continúa siendo limitada.
El mercado laboral de la juventud mostró señales de mayor vinculación a la actividad económica. Para el trimestre septiembre-noviembre de 2025, la tasa global de participación de la población joven a nivel nacional fue de 54,8 %, lo que representa un aumento de 1,3 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior, cuando se ubicó en 53,5 %. Este crecimiento sugiere una mayor disposición o necesidad de los jóvenes para integrarse al mercado laboral, aunque no necesariamente implica mejores condiciones de empleo. El indicador plantea retos asociados a calidad del trabajo, formalidad, ingresos y oportunidades de inserción laboral sostenible.
El informe sobre población fuera de la fuerza laboral evidenció que en el trimestre móvil septiembre-noviembre de 2025 el 35,5 % de la población en edad de trabajar se encontraba por fuera del mercado laboral. Al desagregar por sexo, las diferencias resultan significativas: el 23,0 % de los hombres estaban fuera de la fuerza de trabajo, mientras que en las mujeres la proporción ascendió al 46,9 %. Estas cifras reflejan brechas estructurales asociadas a roles de cuidado, acceso a oportunidades laborales y barreras culturales y económicas que afectan de manera diferenciada la participación laboral femenina en Colombia.
Las brechas de género también se reflejan en los niveles de desocupación. Para el trimestre septiembre-noviembre de 2025, la tasa de desocupación nacional de las mujeres fue de 9,9 %, mientras que para los hombres se ubicó en 6,3 %. Esta diferencia confirma la persistencia de desigualdades en el acceso al empleo, estabilidad laboral y condiciones de contratación entre hombres y mujeres. Los resultados refuerzan la necesidad de políticas públicas orientadas a cerrar brechas de género, promover la empleabilidad femenina y garantizar condiciones laborales equitativas en los distintos sectores de la economía nacional.
El análisis del mercado laboral por parentesco muestra que en el trimestre septiembre-noviembre de 2025 el 51,8 % de la población dentro de la fuerza de trabajo correspondió a jefes de hogar, seguido por cónyuges con 21,0 %, hijos con 19,1 % y otros miembros del hogar con 8,1 %. En la población ocupada, los jefes de hogar representaron el 53,4 %, mientras que en la población desocupada la mayor proporción correspondió a los hijos con 36,7 %. Estos datos reflejan dinámicas familiares y responsabilidades económicas diferenciadas.
En cuanto al mercado laboral de la población campesina, el DANE estimó que en el trimestre septiembre-noviembre de 2025 un total de 11,94 millones de personas de 15 años y más se identificaron subjetivamente como campesinas. De ellas, el 14,1 % reside en cabeceras municipales, equivalente a 4,539 millones de personas, mientras que el 85,7 % se ubica en centros poblados y rural disperso, con 7,4 millones de personas. Estas cifras evidencian la concentración rural de la población campesina y la necesidad de políticas diferenciadas para su inclusión laboral.
Finalmente, los informes especiales abordaron el mercado laboral de personas con discapacidad, poblaciones étnicas y población LGBT. La tasa global de participación de personas con discapacidad fue de 22,2 %, frente al 66,9 % de quienes no presentan discapacidad, una brecha negativa de 44,7 puntos porcentuales. En el autorreconocimiento étnico, la TGP fue de 63,9 % para población afrodescendiente y 65,7 % para población indígena. Además, se estimaron 455 mil personas LGBT, equivalentes al 1,2 % de la población adulta del país.
