En tiempos de desinformación masiva, censura encubierta y desgaste de la confianza pública, el periodismo atraviesa una de sus crisis más profundas. El Hay Festival Colombia 2026 asume ese contexto y decide poner el oficio en el centro de la conversación cultural, no para idealizarlo, sino para interrogarlo: ¿qué significa hoy contar la verdad cuando el poder disputa incluso los hechos?
El festival entiende el periodismo como algo más que una profesión: lo presenta como una institución democrática en tensión permanente. Las conversaciones sobre medios, verdad y poder se alejan del elogio corporativo y se concentran en los dilemas reales del oficio: presiones políticas, violencia contra periodistas, concentración de la propiedad mediática y el impacto de las plataformas digitales en la manera de informar.
Uno de los ejes centrales es la relación entre periodismo y autoritarismo. En distintas regiones del mundo, contar lo que ocurre se ha convertido en un acto de riesgo. El exilio, la autocensura y la persecución judicial aparecen como parte del paisaje cotidiano para muchos periodistas. En ese escenario, el Hay Festival propone un espacio para pensar el oficio desde la experiencia, no desde el manual.
El cruce entre periodismo narrativo y poder también ocupa un lugar relevante. La crónica, el reportaje de largo aliento y la investigación profunda aparecen como herramientas para resistir la velocidad y la simplificación que dominan el ecosistema informativo. Contar bien, en este contexto, no es un lujo estético: es una forma de disputar sentido frente al ruido.
Colombia aporta a este debate una experiencia marcada por décadas de conflicto, censura indirecta y violencia contra la prensa. Pensar el periodismo desde el país implica reconocer tanto su fragilidad como su capacidad de incidencia. Aquí, informar ha sido históricamente una forma de supervivencia y de memoria colectiva.
El Hay Festival también abre la discusión sobre el futuro del oficio. ¿Cómo sostener el periodismo independiente en un modelo económico en crisis? ¿Qué responsabilidades éticas surgen frente al uso de inteligencia artificial en la producción de contenidos? ¿Cómo se redefine la relación con las audiencias en un entorno saturado de información y desconfianza?
Lejos de presentar al periodismo como víctima pasiva, el festival lo interpela como actor con responsabilidades. La pregunta no es solo cómo el poder afecta al periodismo, sino cómo el periodismo ejerce su propio poder: qué decide contar, qué calla, a quién amplifica y a quién invisibiliza.
Al incluir el periodismo como eje central de su programación, el Hay Festival Colombia 2026 reafirma una convicción clave: sin una prensa crítica, plural y rigurosa, la democracia pierde uno de sus contrapesos fundamentales. Contar, en este contexto, sigue siendo una forma de resistencia frente al olvido y la manipulación.
