La tecnología se consolidó como eje del aprendizaje y el trabajo en un mundo donde más de seis mil millones de personas usan internet, casi tres cuartas partes de la población global. En Colombia, el 78 % de los habitantes tiene acceso a la red, lo que equivale a más de 41 millones de personas conectadas. Este entorno redefine el regreso a clases y la productividad diaria.
El primer consejo es centralizar clases, tareas y materiales en un solo dispositivo para reducir distracciones. Para estudiantes de colegio, contar con una tablet como la Galaxy Tab A11 SE facilita organizar rutinas, consultar plataformas educativas y realizar trabajos escolares sin dispersión entre múltiples equipos. Esta concentración tecnológica favorece hábitos más claros, mejora la gestión del tiempo y fortalece la autonomía en el proceso de aprendizaje cotidiano.
En niveles superiores, tomar apuntes activos marca la diferencia. La Galaxy Tab S11 Series, acompañada del S Pen, permite escribir de forma natural, subrayar textos, trabajar sobre documentos y preparar presentaciones desde un mismo equipo. Este tipo de interacción convierte la clase en un espacio dinámico donde la información no solo se recibe, sino que se transforma, se organiza y se integra directamente en proyectos académicos concretos.
Aprovechar la multitarea es otro paso clave hacia una mayor productividad. Dividir la pantalla para investigar mientras se toman notas, o redactar un trabajo mientras se revisan fuentes, optimiza el tiempo en jornadas exigentes. Esta función, cada vez más integrada en dispositivos Galaxy, deja de ser un complemento para convertirse en una herramienta esencial que permite responder con mayor agilidad a responsabilidades académicas y laborales simultáneas.
La continuidad entre dispositivos también resulta fundamental. Cambiar de equipo ya no debe significar empezar de cero. Con Samsung Internet disponible para Windows, es posible iniciar una búsqueda desde un smartphone o tablet Galaxy y retomarla luego en el computador, manteniendo historial, marcadores y sesiones abiertas. Esta integración reduce tiempos, evita pérdidas de información y facilita flujos de trabajo más fluidos entre estudio, investigación y tareas profesionales.
Otro aspecto esencial es usar la tecnología para construir hábitos, no para generar más ruido. Un ecosistema conectado permite planificar, priorizar tareas y mantener la concentración durante el día. Cuando los dispositivos funcionan de forma coordinada, disminuyen interrupciones y se facilita un entorno de estudio o trabajo más ordenado, en el que la tecnología respalda la organización personal en lugar de fragmentar la atención.
Samsung señala que el verdadero cambio no está en tener más dispositivos, sino en aprovechar mejor su integración. Bajo esta visión, la compañía ha consolidado un ecosistema que acompaña al usuario desde la educación básica hasta el entorno profesional. Esta continuidad tecnológica busca ofrecer experiencias coherentes entre estudio, trabajo y vida diaria, adaptándose a distintas etapas y necesidades con herramientas diseñadas para evolucionar junto a las personas.
Además de la conectividad, el enfoque incluye privacidad y consistencia en la experiencia digital, aspectos cada vez más valorados por quienes pasan gran parte del día en línea. En este contexto, estudiar y trabajar mejor ya no depende de un solo equipo, sino de experiencias conectadas que permitan avanzar sin interrupciones, organizarse con mayor claridad y aprovechar mejor el tiempo en entornos académicos y profesionales.
