La Policía capturó en flagrancia a un hombre de 44 años señalado de sabotear cajeros automáticos en Girardot para cometer estafas contra usuarios del sistema financiero. El procedimiento se realizó en el barrio San Miguel, tras una alerta emitida por la central de monitoreo de cámaras de seguridad de los dispositivos electrónicos. De acuerdo con las autoridades, el capturado alteraba los sistemas de lectura de tarjetas con el fin de engañar a las personas y apoderarse de sus medios de pago. La rápida reacción policial permitió frustrar la acción delictiva y evitar nuevas afectaciones económicas.
Los hechos ocurrieron en la carrera 10 con calle 14, donde operadores del sistema de vigilancia detectaron a un individuo manipulando de manera sospechosa un cajero automático. La información fue comunicada de inmediato a la patrulla del cuadrante, que acudió al lugar para verificar la situación. Al llegar, los uniformados abordaron al sujeto, quien coincidía con las características descritas por el sistema de monitoreo. Durante la inspección inicial se evidenciaron alteraciones en el cajero, lo que llevó a iniciar el procedimiento policial correspondiente para esclarecer la situación.
En el registro personal, los policías encontraron que el hombre había aplicado pegamento en la ranura lectora de tarjetas del cajero automático. Esta modalidad delictiva busca bloquear el plástico del usuario para luego inducirlo al error y realizar el denominado “cambiazo”, intercambiando la tarjeta retenida por otra. Según las autoridades, esta práctica es utilizada por redes de estafa para obtener acceso a cuentas bancarias y realizar retiros o compras fraudulentas, generando pérdidas económicas a las víctimas que utilizan estos servicios financieros.
Durante el procedimiento, al capturado se le hallaron 14 tarjetas débito de diferentes entidades bancarias. Las autoridades presumen que estas tarjetas eran utilizadas para ejecutar el engaño y sustituirlas por las de las víctimas. El hallazgo fortaleció los elementos probatorios en su contra y permitió establecer un posible patrón de conducta reiterada. La Policía señaló que este tipo de delitos afecta directamente la confianza de los ciudadanos en el sistema financiero y representa un riesgo para la seguridad económica de los usuarios de cajeros automáticos.
Las autoridades confirmaron que el hombre registra antecedentes judiciales por delitos como porte ilegal de armas de fuego, hurto y estafa. Este historial fue tenido en cuenta durante el procedimiento y será valorado dentro del proceso judicial correspondiente. La captura se dio en el marco de la ofensiva contra el delito que adelanta la Policía Nacional de Colombia, orientada a prevenir afectaciones patrimoniales y fortalecer la seguridad ciudadana en municipios con alta afluencia de usuarios del sistema financiero.
El capturado fue trasladado a las instalaciones policiales y posteriormente dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Deberá responder por el delito de obstaculización ilegítima de sistema informático, mientras avanzan las investigaciones para establecer si estaría vinculado a otros hechos similares en la región. Las autoridades no descartan que existan más víctimas ni que el implicado haya actuado en otros municipios bajo la misma modalidad delictiva.
La Policía reiteró que la detección oportuna de comportamientos sospechosos es clave para prevenir estafas en cajeros automáticos. El uso de sistemas de monitoreo y la articulación con las patrullas del cuadrante permiten una reacción inmediata frente a este tipo de delitos. Las autoridades insistieron en que la denuncia ciudadana y la vigilancia tecnológica son herramientas fundamentales para enfrentar las modalidades de fraude que afectan a los usuarios del sistema financiero en el país.
Finalmente, la Policía hizo un llamado a la ciudadanía para extremar medidas de precaución al utilizar cajeros automáticos. Recomiendan verificar que la ranura de la tarjeta no tenga materiales extraños, no aceptar ayuda de desconocidos y reportar de inmediato cualquier situación irregular a la línea 123 o al número del cuadrante. Estas acciones preventivas contribuyen a reducir el riesgo de estafas y fortalecen la seguridad colectiva frente a delitos que buscan aprovechar la distracción o el desconocimiento de los usuarios.

