Analdex advierte que la confrontación arancelaria deja como perdedores a los consumidores de Colombia y Ecuador

 

La escalada de tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador encendió alertas en el sector exportador. La Analdex aseguró que en este escenario no existen ganadores y que los principales afectados serán los consumidores y el tejido empresarial de ambos países. El gremio hizo un llamado al diálogo y a la diplomacia para evitar que el conflicto arancelario continúe profundizándose. Según cifras oficiales, la balanza comercial es superavitaria para Colombia en 849 millones de dólares, reflejando la estrecha relación económica que hoy enfrenta un momento de alta incertidumbre regional y comercial.


Entre enero y octubre de 2025, el comercio bilateral alcanzó cifras relevantes para ambas economías. Colombia exportó a Ecuador 1.529 millones de dólares, mientras que Ecuador vendió a Colombia 680 millones de dólares en ese mismo periodo. Esta dinámica confirma un intercambio constante y complementario, que se vería seriamente afectado por la imposición de aranceles. Para Analdex, cualquier alteración abrupta de estas condiciones impacta decisiones de compra, encarece productos y rompe cadenas de suministro construidas durante años entre empresas, regiones y sectores productivos de los dos países.


Colombia y Ecuador mantienen una relación comercial basada en la complementariedad de sus ofertas exportables. Colombia es el tercer proveedor de bienes del país vecino, después de Estados Unidos y China, mientras que Ecuador ocupa el sexto lugar entre los proveedores de Colombia, y el segundo si se consideran únicamente productos no minero energéticos. Esta interdependencia hace que cualquier confrontación arancelaria tenga efectos cruzados inmediatos, afectando precios, disponibilidad de productos y la competitividad de sectores estratégicos en ambos mercados.


El presidente ejecutivo de Analdex, Javier Díaz Molina, insistió en que el conflicto debe resolverse de manera pronta. Señaló que cerca de 2.700 empresas colombianas exportan actualmente al mercado ecuatoriano con una oferta diversificada. Para el gremio, la solución pasa por la instalación de una mesa de trabajo que permita revisar los irritantes existentes en ambos lados y evitar la entrada en vigor de impuestos que afectarían directamente a consumidores y empresarios, en mercados altamente sensibles al precio y a la disponibilidad.


Desde la óptica del comercio exterior, Analdex advirtió que medidas arancelarias de este tipo pueden generar un encarecimiento súbito de bienes esenciales. Esto impacta el acceso de los consumidores y altera patrones de consumo en sectores donde el precio es determinante. La incertidumbre también afecta decisiones de inversión y planeación empresarial, especialmente en compañías que dependen de flujos comerciales estables. Para el gremio, prolongar el conflicto implica asumir costos económicos innecesarios que debilitan la confianza entre socios comerciales históricos.


Entre los productos que Colombia importa desde Ecuador se encuentran tableros de madera, conservas de pescado, mariscos congelados, aceite de palma, arroz, tubos, perfiles, frijoles y cacao. Estos bienes cobran relevancia tras el anuncio del Ministerio de Comercio colombiano de evaluar la imposición de aranceles del 30 % a 20 productos ecuatorianos. Desde Analdex se advierte que estas decisiones impactan cadenas productivas completas y pueden generar efectos inflacionarios en segmentos sensibles del mercado interno.


Del lado colombiano, los bienes que podrían verse más afectados incluyen medicamentos, azúcar, carburorreactores, vehículos y café. Aunque el Gobierno ecuatoriano aclaró que los aranceles no aplicarían a la energía eléctrica, desde Colombia se anunció la suspensión de esas exportaciones. Para el gremio, esta combinación de medidas incrementa la incertidumbre y amplía el impacto del conflicto. Empresas con presencia relevante en Ecuador, como Colgate Palmolive, Renault y Syngenta, enfrentarían mayores costos y ajustes operativos.


Analdex reiteró su llamado a que las autoridades privilegien la vía diplomática y el diálogo institucional. El gremio espera que el Gobierno ecuatoriano atienda la propuesta de reunión elevada por la Cancillería colombiana, con el fin de encontrar una salida civilizada al conflicto. Para el sector exportador, preservar el libre comercio y la cooperación regional es clave para proteger a consumidores, empresas y economías locales, evitando una escalada que deje efectos duraderos sobre la relación comercial entre ambos países.

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