La gestación por sustitución vuelve a ocupar espacio en el debate colombiano desde una perspectiva que busca poner en el centro a la mujer que lleva el embarazo. El documento plantea qué significa ser portadora gestante, cuáles son las exigencias médicas y emocionales del proceso y qué garantías deberían acompañarlo. Más allá de la discusión jurídica, se trata de una experiencia que comprende embarazo, parto y recuperación, con efectos sobre la salud, la vida cotidiana, el trabajo y el entorno familiar.
Una portadora gestante es una mujer que lleva un embarazo a partir de un embrión de la familia de intención, transferido a su útero mediante técnicas de reproducción humana asistida. En la modalidad gestacional descrita, ese embrión puede contener material genético de los padres de intención, de donantes o de ambos. La mujer que gesta no aporta sus óvulos y, por ello, no tiene vínculo genético con el bebé nacido mediante este procedimiento, según explica el documento.
Antes de iniciar el proceso, la mujer debe conocer sus alcances, riesgos y condiciones. Los protocolos especializados contemplan evaluaciones de salud física y psicológica, además de un consentimiento informado que permita tomar una decisión libre y consciente. Confirmado el embarazo, comienzan los controles prenatales y el seguimiento médico, junto con cambios físicos y emocionales, ajustes en las rutinas personales y laborales, el parto y la recuperación posterior. El proceso, por tanto, trasciende la transferencia del embrión.
José Pablo Saffon, máster en Medicina de la Reproducción Humana y Sexología Clínica y fundador de Babynova Clinic, sostiene que la gestación por sustitución debe desarrollarse con criterios médicos, consentimiento informado y protección para la gestante, la familia de intención y el niño. El documento también señala que la autonomía reproductiva tiene reconocimiento constitucional en Colombia y que la Corte Constitucional ha insistido en una regulación con enfoque de género y salvaguardas para las mujeres gestantes.
El debate enfrenta posiciones diferentes. Quienes defienden un modelo regulado consideran que los riesgos pueden abordarse mediante controles, acompañamiento y supervisión. Quienes promueven restricciones advierten posibles escenarios de explotación económica, comercialización de la reproducción o presión sobre mujeres vulnerables. Una eventual regulación tendría que definir quién puede ser portadora gestante, qué condiciones médicas debe cumplir, cómo se acredita el consentimiento y qué acompañamiento jurídico y psicológico requiere, además de mecanismos para detectar coerción o explotación.
Otro punto sensible corresponde a los gastos derivados del embarazo y a la diferencia entre compensación y lucro. El proceso puede implicar atención médica, vitaminas, alimentación especial, ropa, desplazamientos, incapacidades o disminución de ingresos. Laura, quien participó como portadora gestante, relató que la familia asumió esos gastos y que recibió acompañamiento psicológico durante el proceso. Su experiencia muestra además que las circunstancias laborales pueden variar, pues continuó trabajando durante prácticamente todo el embarazo y suspendió actividades poco antes del parto.
A septiembre de 2026, Colombia continúa sin una ley específica que regule integralmente la gestación por sustitución. El documento señala que la Corte Constitucional ha reconocido este vacío legislativo y ha indicado que corresponde al Congreso establecer condiciones y límites, teniendo como ejes el interés superior de niños y niñas y la protección de las mujeres gestantes. La ausencia de reglas específicas también se ha reflejado en asuntos relacionados con registro civil, filiación, nacionalidad y expedición de documentos.
El reto para Colombia consiste en construir un marco que prevenga la explotación sin desconocer la autonomía de la mujer y que establezca garantías claras para la gestante, la familia de intención y, especialmente, el niño o niña. La discusión incluye salud, consentimiento, acompañamiento, gastos y protección jurídica. Simón Hernández, representante legal de la Asociación Colombiana de Clínicas de Gestación por Sustitución, destaca además la importancia de conservar los documentos relacionados con el origen biológico.
