La escultura La paloma de la paz, del maestro colombiano Fernando Botero, sufrió daños el 6 de octubre de 2026 tras caer de su pedestal en el Museo Nacional de Colombia, en Bogotá. La pieza de bronce, identificada con el registro 8107, se encontraba expuesta desde julio en la Sala 14, conocida como La Rotonda, ubicada en el tercer piso. El incidente ocurrió cuando una visitante se apoyó sobre el pedestal para tomarse una fotografía durante su recorrido por el recinto cultural.
Según el comunicado del Museo Nacional, la visitante se recostó sobre la base donde estaba instalada la obra y provocó su caída de manera accidental. Aunque la escultura contaba con soportes de sujeción en 2 puntos para evitar que se deslizara, el peso y el movimiento terminaron derribándola. La pieza cayó sobre su lateral izquierdo contra una rejilla de hierro situada en el segundo piso del edificio. Tanto la mujer como los demás visitantes salieron ilesos del incidente.
Una primera evaluación realizada inmediatamente después del accidente determinó que la escultura permanecía estructuralmente estable, gracias a la resistencia del bronce y a las características de su construcción. Sin embargo, el diagnóstico posterior del Área de Conservación del Museo Nacional identificó diferentes afectaciones en la superficie. El análisis permitió establecer que, pese a que la obra no perdió su estabilidad general, el impacto ocasionó deterioros que requieren atención especializada para evitar complicaciones durante su conservación.
Entre los daños detectados se encuentran rayones y abrasiones con pérdida de capa pictórica en distintas zonas de la escultura. Las afectaciones comprometen la cabeza, la cola, las alas y la base, mientras que las abolladuras en el metal constituyen el deterioro más significativo. El pico fue uno de los puntos especialmente afectados por el golpe. Estas observaciones hacen parte del diagnóstico técnico adelantado por el equipo de conservación, encargado de determinar las condiciones de la pieza después de la caída.
Debido a los daños identificados, La paloma de la paz deberá ser intervenida por un profesional especializado en conservación y restauración de bienes muebles. Este procedimiento permitirá atender las afectaciones ocasionadas por el impacto y establecer las acciones necesarias para preservar la obra. El comunicado del Museo Nacional no precisa cuánto tiempo tomará la intervención ni establece una fecha para que la escultura vuelva a exhibirse, por lo que esos detalles dependerán de la evaluación y el tratamiento especializado.
El incidente también llevó a la institución a activar su protocolo de atención ante situaciones que comprometan obras y piezas patrimoniales en sus salas de exposición. Este procedimiento busca garantizar la seguridad de los visitantes y proteger las colecciones, tanto en espacios temporales como permanentes. La medida hace parte de los mecanismos institucionales establecidos para responder a emergencias que puedan afectar bienes culturales y reducir los riesgos durante la exhibición pública de obras de valor artístico e histórico.
La Unidad Administrativa Especial Museo Nacional de Colombia indicó que el protocolo se aplica en los 5 museos de Bogotá y los 9 museos regionales que conforman la entidad. Su activación en este caso permitió orientar la respuesta posterior al accidente y priorizar la seguridad del público, además de la evaluación de los daños sufridos por la escultura. La institución deberá continuar con las acciones técnicas correspondientes para determinar el tratamiento más adecuado, de acuerdo con las características materiales y el estado de conservación de la pieza.
La caída de La paloma de la paz pone de relieve la importancia de las medidas de protección y del comportamiento de los visitantes frente a las obras expuestas en espacios culturales. Aunque el accidente no dejó personas lesionadas y la escultura conserva su estabilidad estructural, las afectaciones detectadas hacen necesaria una restauración profesional. El Museo Nacional activó sus procedimientos de respuesta y ahora deberá avanzar en la intervención de la obra de Fernando Botero para preservar este patrimonio artístico colombiano.

