Más de 600 droguistas de Bogotá han participado en procesos de formación para fortalecer la prevención en salud y la orientación ciudadana, mediante la estrategia Puntos de Escucha MÁS Bienestar. La iniciativa es impulsada por la Asociación Colombiana de Droguistas Detallistas (ASOCOLDRO) y la Secretaría Distrital de Salud, con participación del GAULA de la Policía Nacional, y busca aprovechar la cercanía de las droguerías con sus comunidades para facilitar el acceso a información preventiva y canales institucionales de atención.
El programa parte del papel que desempeñan estos establecimientos en la vida cotidiana de los barrios, donde mantienen relaciones de confianza con vecinos y usuarios. A través de esta alianza público-privada, las droguerías buscan convertirse en espacios de conexión entre la ciudadanía y las instituciones, mediante acciones de prevención, información y orientación. La propuesta no pretende reemplazar los servicios médicos ni las funciones de las autoridades, sino facilitar que las personas conozcan recursos institucionales y sepan dónde acudir ante diferentes necesidades.
La formación constituye uno de los componentes centrales de la estrategia. De acuerdo con ASOCOLDRO, más de 600 droguistas han participado en jornadas lideradas por el equipo de Salud Pública de la Secretaría Distrital de Salud sobre vacunación, infecciones respiratorias, salud materna, VIH e infecciones de transmisión sexual. Estos conocimientos permiten fortalecer la capacidad de los participantes para compartir información preventiva confiable, identificar situaciones que requieren atención y orientar a los ciudadanos hacia los servicios correspondientes, dentro de las competencias propias de las droguerías.
El acompañamiento también se desarrolla directamente en los territorios. Hasta octubre de 2026, 17 droguerías habían recibido visitas institucionales, en jornadas destinadas a escuchar las necesidades de los droguistas y reforzar su conexión con las entidades públicas. La segunda jornada se desarrollaba en la localidad de Suba, según el comunicado. Estos encuentros permiten acercar la estrategia a las dinámicas particulares de cada comunidad y complementar los contenidos impartidos durante las actividades de formación.
La participación del GAULA de la Policía Nacional incorpora un componente de seguridad y prevención. Durante las visitas territoriales, sus integrantes acercan herramientas para reconocer riesgos, conocer canales oficiales de orientación y denunciar situaciones que puedan afectar a los ciudadanos. La iniciativa busca que las droguerías contribuyan a difundir mensajes preventivos sin asumir funciones policiales ni responsabilidades ajenas a su actividad comercial, manteniendo la articulación con las instituciones competentes.
La vinculación de los establecimientos es voluntaria. Las droguerías participantes reciben un distintivo que las identifica como Puntos de Escucha MÁS Bienestar, de manera que los ciudadanos puedan reconocer su participación en las actividades de escucha, orientación y prevención. ASOCOLDRO aclaró que esta identificación no constituye una certificación sanitaria ni de seguridad. El distintivo funciona como una señal de participación en la estrategia y de articulación con las entidades que acompañan su desarrollo.
Lucía Monsalve, directora ejecutiva de ASOCOLDRO, destacó el potencial de esta red territorial para fortalecer las acciones de prevención en las comunidades. La directiva señaló que las droguerías conocen su entorno y han construido relaciones de confianza durante años, características que pueden aprovecharse mediante la formación de la Secretaría Distrital de Salud y el acompañamiento preventivo del GAULA. Según Monsalve, la alianza demuestra cómo la colaboración entre los sectores público y privado puede contribuir al bienestar de las personas y servir de referencia para otras regiones del país.
La experiencia de Bogotá plantea una posibilidad de expansión hacia otros territorios, donde las droguerías también mantienen una presencia cercana a las comunidades. Para ASOCOLDRO, fortalecer estos establecimientos como espacios de orientación permite aprovechar una red existente, en lugar de construir nuevos puntos de contacto desde cero. La estrategia busca conectar la confianza cotidiana con información preventiva y rutas institucionales, con el propósito de acercar las entidades públicas a la ciudadanía y promover comunidades mejor informadas sobre salud y seguridad.

