Cundinamarca refuerza acciones ante riesgo de dengue

 

Las actuales condiciones climáticas, caracterizadas por altas temperaturas y lluvias ocasionales, aumentan la probabilidad de reproducción del mosquito transmisor del dengue y elevan el riesgo de nuevos contagios en Cundinamarca. El departamento entra en una temporada que requiere mayor vigilancia, especialmente porque ya se presentan casos recurrentes en diferentes zonas. Las autoridades sanitarias mantienen el seguimiento sobre los municipios donde existe presencia del vector y preparan nuevas acciones de prevención, control y atención durante los próximos meses.

Actualmente están identificados 55 municipios en riesgo por presencia del mosquito transmisor, principalmente en las provincias de Bajo Magdalena, Sabana Centro, Gualivá, Rionegro, Tequendama, Sumapaz y Alto Magdalena. La distribución territorial del riesgo lleva a concentrar esfuerzos en las zonas donde confluyen condiciones favorables para la reproducción del vector. La Secretaría de Salud de Cundinamarca mantiene así una estrategia de vigilancia que busca anticiparse a un posible incremento de casos durante la temporada de mayores temperaturas y lluvias.

Entre octubre y diciembre, la Secretaría de Salud de Cundinamarca realizará cerca de 50 asistencias técnicas y jornadas de intervención para fortalecer el control del mosquito. Las actividades incluirán limpieza, control físico y biológico y fumigación en diferentes espacios. Viviendas, colegios, empresas, instituciones y lugares públicos estarán incluidos dentro de las acciones previstas, con el propósito de reducir los sitios donde puede reproducirse el vector y disminuir las posibilidades de transmisión de la enfermedad.

Durante las próximas 2 semanas, el trabajo de campo estará concentrado inicialmente en Anapoima, Apulo y Viotá, municipios de la provincia del Tequendama, y en Tocaima, perteneciente a la provincia del Alto Magdalena. La priorización responde al seguimiento de las condiciones epidemiológicas y de presencia del mosquito en estos territorios. Las jornadas permitirán desarrollar actividades de control directamente en las comunidades y reforzar las recomendaciones dirigidas a las familias y responsables de espacios colectivos.

La prevención también depende de las acciones que se adopten dentro de los hogares. Las autoridades recomiendan mantener completamente sellados los tanques y reservorios utilizados para almacenar agua y realizar su lavado y cepillado cada 8 días. Estas tareas buscan impedir que los recipientes se conviertan en lugares adecuados para la reproducción del mosquito. El mantenimiento periódico de los depósitos constituye una de las medidas básicas para reducir los criaderos y complementar las intervenciones realizadas por las autoridades sanitarias.

Otro frente de prevención está relacionado con la eliminación de cualquier elemento que pueda acumular agua. Las canaletas deben mantenerse limpias y los objetos que permanezcan al aire libre deben revisarse para evitar que las lluvias ocasionales generen pequeños depósitos donde el mosquito pueda reproducirse. Estas acciones requieren atención constante, especialmente durante periodos en los que las precipitaciones se alternan con temperaturas altas, condiciones que pueden favorecer la presencia del vector en diferentes entornos urbanos y rurales.

La identificación temprana de los síntomas también forma parte de la respuesta. Ante la aparición de fiebre, dolor de cabeza o dolor muscular, las autoridades recomiendan acudir oportunamente a los servicios de salud. La atención permite realizar la valoración correspondiente y establecer la conducta necesaria frente a los síntomas. En un contexto de vigilancia reforzada, reconocer las señales y consultar de manera oportuna contribuye a mejorar la respuesta individual y facilita el seguimiento de posibles casos dentro del territorio.

Cundinamarca afronta así los próximos meses con una estrategia que combina vigilancia, intervención territorial y prevención desde los hogares. Los 55 municipios identificados en riesgo y las cerca de 50 asistencias técnicas y jornadas previstas entre octubre y diciembre mantienen activo el llamado a reducir los criaderos y consultar ante síntomas compatibles. La respuesta institucional tendrá especial presencia en Anapoima, Apulo, Viotá y Tocaima durante las próximas 2 semanas, mientras las comunidades deberán reforzar las medidas de prevención en sus hogares.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente