Los cuidados paliativos representan un modelo de atención integral que busca aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades avanzadas, progresivas o de pronóstico limitado. En el marco del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, celebrado en octubre, el sector salud destaca la importancia de garantizar el acceso oportuno a estos servicios, que sitúan las necesidades, decisiones y voluntades del paciente y su familia en el centro de la atención.
A pesar de su importancia, persiste la percepción de que los cuidados paliativos están destinados exclusivamente a personas que se encuentran al final de la vida o que ya no cuentan con alternativas terapéuticas. Sin embargo, las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) plantean que este acompañamiento debe integrarse desde la identificación de una enfermedad grave y continuar junto con el tratamiento médico principal. Su propósito es controlar síntomas, orientar decisiones y brindar apoyo emocional durante el proceso.
Gabriela Sarmiento, directora nacional del Programa de Cuidado Paliativo de Clínica Colsanitas, destacó que este enfoque permite acompañar a las personas en decisiones relacionadas con la manera en que desean vivir durante su enfermedad. “Los cuidados son un aliado, es una postura de vida para la vida que espera lo mejor de los tratamientos, pero que también acompaña decisiones vitales como hasta dónde, hasta cuándo, en qué circunstancias y cómo quiero vivir mi propia vida de principio al final”, afirmó la especialista, al subrayar la importancia de preservar la dignidad y la autonomía.
El programa de cuidados paliativos de Keralty articula 3 líneas de atención especializadas, diseñadas para responder a las necesidades clínicas y familiares de diferentes grupos de pacientes. La primera es Soporte Oncológico, dirigida a personas con diagnóstico de cáncer desde las fases iniciales de la enfermedad. Esta modalidad trabaja de manera coordinada con los equipos de oncología para acompañar el tratamiento y favorecer los resultados en salud, sin limitar el cuidado paliativo a las etapas avanzadas del cáncer.
La segunda línea corresponde al Programa Contigo, orientado a personas con condiciones avanzadas, tanto oncológicas como no oncológicas. Incluye pacientes con fallas de órgano, enfermedades neurológicas degenerativas y fragilidad severa en adultos mayores. Su atención se concentra en la dignidad, el confort, el acompañamiento integral y la preservación del curso natural de la vida. La tercera modalidad es el Cuidado Paliativo Pediátrico, diseñado para niños con cáncer o condiciones complejas identificadas durante la gestación o el periodo neonatal, con atención dirigida también a sus familias.
Estas modalidades se desarrollan mediante un esquema que contempla atención hospitalaria, ambulatoria, domiciliaria y bajo el modelo hospice. La selección depende de las condiciones clínicas y familiares de cada paciente, evaluadas por un equipo multidisciplinario. Esta organización permite adaptar el acompañamiento a las necesidades particulares de las personas y ofrecer continuidad durante las diferentes etapas de la enfermedad, con intervenciones destinadas a controlar síntomas, brindar soporte emocional y facilitar decisiones informadas.
La atención temprana también contribuye a superar barreras relacionadas con el temor y los prejuicios. Cuando los cuidados paliativos se confunden con la renuncia al tratamiento, algunas personas pueden retrasar el acceso a un acompañamiento que les permitiría mejorar su bienestar. Por ello, los especialistas insisten en que este enfoque puede coexistir con terapias destinadas a controlar la enfermedad y no representa, por sí mismo, un mensaje de desahucio. La información clara resulta fundamental para que pacientes y familiares comprendan sus posibilidades.
La experiencia de Clínica Colsanitas y el programa Keralty destaca la importancia de avanzar hacia una atención centrada en las personas, que considere tanto las necesidades físicas como las emocionales y familiares. Fortalecer el acceso a los cuidados paliativos desde las primeras etapas de una enfermedad grave puede ayudar a disminuir el sufrimiento, preservar la calidad de vida y acompañar las decisiones de cada paciente. El desafío consiste en ampliar su comprensión y garantizar que más personas reciban oportunamente el respaldo profesional y humano que necesitan.

