Azul K fortalece su gestión sostenible y recibe reconocimiento de la Supersociedades

 

La sostenibilidad empresarial gana relevancia en la industria colombiana, donde medir el consumo de recursos y los impactos ambientales se ha convertido en una herramienta para orientar decisiones y mejorar los procesos productivos. En este contexto, Azul K recibió el Reconocimiento a Entidades Empresariales de la Superintendencia de Sociedades por la presentación de su Informe 08 – Reporte de Sostenibilidad con corte a 2025, una distinción relacionada con el seguimiento de sus indicadores ambientales.

El reconocimiento coincide con avances reportados por la compañía en el uso eficiente del agua, la biodegradabilidad de sus productos y la gestión de residuos. Azul K informó que redujo en un 50 % el consumo de agua por tonelada producida durante los últimos 13 años. También reportó niveles de biodegradabilidad superiores al 70 % en detergentes, específicamente en el ingrediente tensoactivo, y al 95 % en jabones, resultados que hacen parte de su sistema de gestión ambiental.

La medición de estos indicadores adquiere importancia en la industria de productos para el aseo del hogar, una categoría que registró un crecimiento del 5,4 % en Colombia durante 2025. La fabricación de detergentes, jabones y otras soluciones de limpieza involucra materias primas, formulaciones, energía y agua. Por ello, conocer el comportamiento de estos recursos permite identificar oportunidades de mejora y evaluar los impactos asociados con las diferentes etapas de la producción y el consumo.

John Álvaro Romero Camargo, director del Sistema Integrado de Gestión (ESG) de Azul K, señaló que la sostenibilidad exige revisar continuamente los procesos y evaluar sus resultados. “Hablar de sostenibilidad implica mirar toda la cadena. En una industria como la nuestra, esto significa revisar continuamente los procesos, medir los impactos e identificar oportunidades para mejorar el desempeño ambiental sin comprometer la calidad de los productos”, explicó el directivo, al destacar la importancia de integrar estos criterios en la gestión empresarial.

La compañía cuenta con un sistema de gestión ambiental certificado bajo la norma ISO 14001, que permite identificar impactos, establecer acciones y hacer seguimiento a los resultados. La información recopilada sirve para documentar la evolución de los procesos y aportar elementos para la toma de decisiones. Además, Azul K obtuvo el reconocimiento “Sello Verde de Verdad”, relacionado con la medición de su huella de carbono correspondiente a 2024, según el comunicado empresarial.

Otra de las iniciativas está relacionada con la economía circular. Azul K participó en el programa Visión Circular de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), vinculado con el aprovechamiento y la certificación de 67.902 toneladas de residuos de empaques y envases posconsumo, incluidos empaques plásticos y plásticos de un solo uso. De acuerdo con la información divulgada, este resultado contribuyó al cumplimiento de la meta nacional de aprovechamiento y forma parte de los esfuerzos para mejorar la gestión de los residuos generados después del consumo.

La estrategia ambiental también incluye la evaluación de proveedores estratégicos, mediante criterios que consideran tanto la calidad de las materias primas y los materiales de empaque como la cultura organizacional y las prácticas de sostenibilidad de sus negocios. La iniciativa busca fortalecer las relaciones con los aliados y promover estándares ambientales en la cadena de suministro. Asimismo, la compañía maquila productos para otras empresas y destaca sus certificaciones y los resultados de auditorías como respaldo de sus procesos y de su enfoque de mejora continua.

El reconocimiento de la Supersociedades pone de relieve la importancia de convertir los reportes de sostenibilidad en instrumentos para orientar decisiones empresariales. Para Azul K, medir el consumo de agua, la biodegradabilidad y la gestión de residuos permite observar la evolución de sus operaciones e identificar oportunidades de mejora. La compañía, fundada en 1958 y dedicada al desarrollo de soluciones para el aseo del hogar y el cuidado personal, plantea que el seguimiento ambiental debe abarcar todo el ciclo de vida de los productos, desde las materias primas hasta los envases y residuos posteriores a su utilización. 

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