TransMilenio consolida 8 años de transformación tecnológica en su flota

 

TransMilenio ha transformado durante los últimos 8 años la manera de monitorear, mantener y gestionar su flota mediante la incorporación progresiva de tecnología a bordo. Desde las primeras 188 cámaras instaladas en 2018, el sistema llegó a 39.569 cámaras distribuidas en 5.192 buses. La evolución de los Sistemas Inteligentes de Información ITS No SIRCI permitió incorporar videovigilancia, sensores y telemetría para fortalecer la operación y disponer de información en tiempo real desde los vehículos que circulan por Bogotá.

El proceso comenzó en 2018 con la instalación de 188 cámaras en buses biarticulados de Connexión Móvil S.A., como respuesta a las obligaciones establecidas por la Ley 1801 de 2016. Un año después se produjo una ampliación significativa con la renovación de la flota troncal de la Fase IV, que incorporó 1.441 buses equipados con 17.779 cámaras y el Sistema Tecnológico de Seguridad. Esta plataforma permitió comenzar a capturar datos de telemetría para conocer en tiempo real diferentes variables operacionales de los vehículos.

Entre 2020 y 2022, la expansión tecnológica se trasladó principalmente hacia la flota zonal y de alimentación. En 2020 fueron incorporadas 4.570 cámaras, mientras que durante 2021 se sumaron 7.690 y en 2022 llegaron otras 7.251. Posteriormente, entre 2023 y 2024 se instalaron 1.423 cámaras adicionales. Durante 2026, la Fase III continúa fortaleciendo este componente con 666 nuevos dispositivos. La acumulación de estas inversiones configuró una infraestructura tecnológica cada vez más integrada a la operación cotidiana del sistema.

Actualmente, 36.411 cámaras instaladas en 4.353 vehículos están integradas con sensores y dispositivos de telemetría que transmiten información en tiempo real al Centro de Gestión. Allí convergen imágenes, videos y datos operacionales de la flota para facilitar el seguimiento de los vehículos y la atención de alertas. Esta integración permite conocer el comportamiento de la operación, verificar condiciones de los buses y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones que requieren intervención, especialmente aquellas relacionadas con seguridad.


La tecnología también modificó la manera de programar rutas y administrar el mantenimiento de los vehículos. El acceso a información en tiempo real permite construir perfiles de carga, identificar automáticamente omisiones de parada y fortalecer el análisis para la toma de decisiones. En mantenimiento, la telemetría facilita consultar kilometrajes, medir el rendimiento energético y avanzar hacia esquemas predictivos basados en el comportamiento operativo. La gestión pasó así de procesos predominantemente manuales y reactivos a modelos sustentados en datos generados directamente por la flota.

En seguridad, los sistemas CCTV y los dispositivos de emergencia permiten activar cámaras e integrar sus registros con el Centro de Gestión y Control. La disponibilidad de evidencia audiovisual a bordo representa un cambio frente a una operación que anteriormente dependía en mayor medida de testimonios o reportes posteriores. También se han desarrollado herramientas orientadas a la seguridad vial, entre ellas mecanismos para detectar microsueños mediante analítica de datos y sistemas automáticos destinados a validar alertas relacionadas con excesos de velocidad y aceleraciones de los vehículos.

La siguiente etapa estará marcada por la incorporación de 269 buses 100 % eléctricos correspondientes a la Fase VI, denominada “La Nueva Era”. Con estos vehículos, la flota troncal pasará de 2.203 a 2.472 buses, lo que representa un incremento de 12 % en su capacidad. Todos los nuevos automotores contarán con sistemas ITS No SIRCI, fortaleciendo la interoperabilidad y el monitoreo en tiempo real. La nueva generación también permitirá avanzar en capacidades de analítica basada en inteligencia artificial instalada a bordo.

Detrás de esta transformación se encuentra una labor permanente de la Dirección TIC de TransMilenio, encargada de la gobernanza y supervisión técnica y contractual de los sistemas ITS No SIRCI. En coordinación con los concesionarios de las Fases III, IV y V, la dependencia audita el funcionamiento, mantenimiento e inventario de los equipos instalados. El objetivo es garantizar disponibilidad, resiliencia y confiabilidad tecnológica, mientras el sistema prepara la incorporación de vehículos eléctricos y nuevas herramientas digitales para fortalecer el transporte público de Bogotá.

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