La Policía Nacional reforzó su presencia en el corregimiento de Guamalito, Norte de Santander, con un despliegue de 150 uniformados pertenecientes a comandos especiales. La operación busca recuperar condiciones de seguridad, preservar el orden público y brindar tranquilidad a la comunidad, mientras continúan las labores de reconstrucción de la infraestructura policial afectada por ataques recientes. El dispositivo fue liderado por el mayor general Ricardo Augusto Alarcón Campos, jefe Nacional del Servicio de Policía, junto con unidades del Departamento de Policía Norte de Santander.
El regreso de los uniformados al territorio tiene como propósito garantizar la seguridad durante las obras de recuperación de las instalaciones afectadas. La Policía señaló que la presencia institucional busca demostrar capacidad de control territorial y mantener las condiciones necesarias para que prevalezcan el orden y la ley. El despliegue contempla acciones de patrullaje y vigilancia orientadas a prevenir nuevos hechos que puedan alterar la tranquilidad de los habitantes de este corregimiento.
Durante la operación se produjo la captura de alias “Trompón”, señalado por las autoridades como presunto integrante del ELN y explosivista de esa organización. En el procedimiento también fue incautado material explosivo. La Policía indicó que el detenido tendría conocimientos relacionados con la manipulación de explosivos y estaría vinculado con actividades que representan un riesgo para la Fuerza Pública y la población civil de la zona, aunque su responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades judiciales competentes.
Según la información entregada por la institución, alias “Trompón” también sería operador de drones utilizados presuntamente para ejecutar diferentes atentados contra integrantes de la Fuerza Pública en este sector de Norte de Santander. Esta señalada capacidad tecnológica representa uno de los factores que han llevado a las autoridades a fortalecer los controles y las labores de inteligencia en el área, con el propósito de anticipar posibles ataques y neutralizar capacidades utilizadas por estructuras armadas ilegales.
La intervención policial se desarrolla en un contexto en el que la recuperación de la infraestructura de seguridad avanza de manera paralela al fortalecimiento de la presencia institucional. Mientras los uniformados trabajan para mantener el control del territorio, otros equipos adelantan la reconstrucción de las instalaciones que resultaron afectadas. La estrategia pretende evitar que los daños ocasionados por los ataques se traduzcan en una reducción de la capacidad operativa de la Policía en Guamalito.
El despliegue también contempla coordinación con las Fuerzas Militares para ampliar las capacidades disponibles en materia de seguridad. La Policía Nacional señaló que la articulación entre instituciones resulta fundamental para responder a las amenazas que puedan presentarse en la región y garantizar una presencia permanente. El objetivo es fortalecer las acciones preventivas, mejorar la capacidad de reacción y proteger a los habitantes frente a hechos que puedan afectar la convivencia y la seguridad del corregimiento.
La captura y la incautación de material explosivo constituyen, según la institución, resultados derivados de las capacidades desplegadas durante el retorno de la Policía a Guamalito. La operación continuará con patrullajes y actividades de control destinadas a identificar posibles riesgos y prevenir nuevos ataques. Las autoridades mantienen su atención sobre las estructuras ilegales que operan en la zona y sobre las capacidades que podrían utilizar para afectar a los uniformados, las instalaciones oficiales o la población.
Con el refuerzo de 150 uniformados, la Policía Nacional busca consolidar nuevamente su presencia en Guamalito y garantizar condiciones de seguridad mientras se recupera la infraestructura afectada. La institución anunció que mantendrá sus capacidades operativas en coordinación con las Fuerzas Militares para prevenir nuevos hechos y responder ante cualquier amenaza. El reto inmediato será sostener el control territorial, proteger a la comunidad y avanzar en la recuperación de una infraestructura necesaria para mantener la presencia estatal en esta zona de Norte de Santander.
