El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural anunció nuevas medidas para atender las dificultades financieras que enfrenta el sector floricultor colombiano. Las decisiones fueron comunicadas después de una reunión con la junta directiva de Asocolflores, en la que se revisaron las condiciones actuales de la actividad exportadora. El paquete contempla alternativas para reducir costos de producción, mejorar las condiciones de financiación y respaldar inversiones destinadas a disminuir gastos energéticos, en momentos en que las empresas enfrentan mayores presiones sobre su competitividad internacional.
Durante el encuentro, el ministro de Agricultura, Dangond, explicó que los floricultores han tenido que afrontar durante 2026 un incremento de los costos laborales, la revaluación del peso colombiano y mayores aranceles en Estados Unidos. Estos factores han impactado las finanzas de las empresas y han reducido su capacidad competitiva frente a otros países productores. Ante este escenario, el Gobierno nacional planteó una intervención coordinada para atender las dificultades que atraviesa uno de los principales sectores agroexportadores del país.
Entre las medidas anunciadas se encuentra una línea de crédito con subsidio a la tasa de interés, diseñada para facilitar el acceso a recursos financieros en condiciones más favorables. El Ministerio también informó que trabaja en alternativas para reperfilar las obligaciones financieras de las empresas floricultoras, buscando mejores condiciones de plazo y tasa. La estrategia pretende aliviar las presiones sobre el flujo de caja y ofrecer mayores posibilidades para que las compañías mantengan sus operaciones y capacidad productiva.
Otro de los componentes anunciados corresponde a un cupo de crédito destinado a proyectos de transición energética. La iniciativa busca que las empresas puedan desarrollar inversiones orientadas a reducir el consumo y los costos de energía, uno de los factores que inciden directamente en la estructura de producción de las flores. El Ministerio considera que avanzar en este tipo de proyectos puede contribuir a mejorar las condiciones económicas del sector y fortalecer su capacidad para competir en los mercados internacionales durante los próximos años.
El ministro Dangond destacó el peso económico y laboral de la floricultura colombiana y señaló que el sector genera alrededor de 240.000 empleos. La actividad se caracteriza además por una alta generación de puestos de trabajo por hectárea y una importante orientación hacia los mercados internacionales. Frente a la coyuntura, el funcionario aseguró que los productores no estarán solos y planteó la necesidad de mantener un trabajo conjunto entre las instituciones públicas y los empresarios para superar las dificultades actuales.
La estrategia anunciada será desarrollada mediante un trabajo articulado entre los ministerios de Hacienda, Comercio, Trabajo y Agricultura, cada uno desde sus respectivas competencias. La coordinación busca atender diferentes factores que afectan al sector, desde las condiciones financieras y laborales hasta los costos de producción y las condiciones comerciales. Las medidas se presentan como una respuesta integral a una coyuntura que combina factores internos y externos y que ha generado presión sobre la rentabilidad de las empresas floricultoras.
Por su parte, Laura Valdivieso, presidenta de Asocolflores, destacó la posición internacional alcanzada por Colombia y el esfuerzo acumulado durante décadas para mejorar la productividad y competitividad. La dirigente señaló que el país es el segundo exportador de flores del mundo, con presencia cercana a 100 mercados internacionales y una generación aproximada de US$2.400 millones en divisas. También manifestó la disposición del sector para continuar trabajando con el Gobierno y superar las dificultades actuales, preservando su impacto económico y social en las regiones productoras.
Las medidas anunciadas buscan proporcionar un margen de alivio a los floricultores mientras se mantienen abiertas las conversaciones entre el Gobierno y el sector privado. El desafío será traducir los instrumentos de financiación y transición energética en menores costos y mejores condiciones para las empresas, sin perder capacidad exportadora. La floricultura continuará siendo un componente relevante de la agroexportación colombiana, con miles de empleos y presencia internacional.
