El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses rechazó la difusión de imágenes de personas fallecidas durante el operativo realizado en Riohacha el pasado 4 de septiembre. La entidad aclaró que las fotografías que circulan en redes sociales no fueron tomadas dentro de sus instalaciones ni captadas por servidores, contratistas o personal vinculado. El pronunciamiento busca establecer responsabilidades frente al material divulgado y llamar la atención sobre la protección de las víctimas.
La entidad señaló que la exposición de cuerpos sin vida constituye una vulneración de la dignidad humana y afecta la privacidad de las personas fallecidas. Medicina Legal advirtió además que la circulación de este tipo de contenido puede generar un impacto adicional sobre familiares y seres queridos, quienes enfrentan procesos dolorosos después de la muerte de sus allegados. Por ello, rechazó categóricamente la publicación y reproducción de las imágenes en diferentes plataformas digitales.
El comunicado también busca despejar cualquier señalamiento relacionado con el manejo de los cuerpos dentro de las instalaciones de Medicina Legal. Según la institución, las imágenes que actualmente circulan no fueron obtenidas al interior de sus sedes y tampoco corresponden a material captado por funcionarios, contratistas o integrantes de su personal. La precisión resulta relevante ante la difusión de contenidos que pueden generar dudas sobre los procedimientos aplicados durante la custodia de los cuerpos.
Medicina Legal recordó que sus actuaciones se desarrollan bajo protocolos técnicos, éticos y de confidencialidad. Estos procedimientos están orientados a garantizar el respeto por los cuerpos bajo custodia, proteger la información obtenida durante las labores forenses y cumplir las disposiciones legales vigentes. La institución insistió en que la gestión de evidencias e información relacionada con personas fallecidas requiere condiciones estrictas de reserva, precisamente para evitar afectaciones adicionales a las víctimas y sus familias.
El llamado de la entidad se extiende a ciudadanos, medios de comunicación y usuarios de redes sociales, así como a otros actores que tengan acceso al material. La recomendación es abstenerse de compartir fotografías o contenidos gráficos que puedan vulnerar los derechos de las personas fallecidas. La advertencia adquiere especial relevancia en escenarios donde las imágenes pueden difundirse rápidamente y permanecer disponibles incluso después de que sus responsables intenten retirarlas.
La discusión sobre la publicación de imágenes de personas fallecidas también pone de relieve la responsabilidad que existe al manejar contenidos relacionados con hechos violentos o procedimientos forenses. Más allá del interés informativo que pueda generar un operativo, la difusión de cuerpos sin vida puede convertir a las víctimas en objeto de exposición pública. Para Medicina Legal, el tratamiento de estas imágenes debe estar atravesado por criterios de dignidad, privacidad, ética y respeto.
El pronunciamiento fue emitido por Medicina Legal en Bogotá el 8 de septiembre de 2026, cuatro días después del operativo mencionado en Riohacha. La institución reiteró que la protección de la dignidad de las personas fallecidas forma parte de su compromiso institucional y que sus procedimientos deben desarrollarse bajo las garantías correspondientes. La aclaración pretende evitar que la circulación de fotografías sea atribuida a la entidad sin sustento alguno.
Con este llamado, Medicina Legal pidió detener la cadena de difusión y evitar que nuevas publicaciones amplifiquen el impacto sobre las familias de las víctimas. La institución sostuvo que preservar la dignidad de quienes han fallecido no depende únicamente de los protocolos internos, sino también de la responsabilidad de quienes reciben, publican o comparten este tipo de material. El mensaje apunta a promover un tratamiento más respetuoso de las víctimas en el entorno digital.
