Más de 49.000 personas avanzan en procesos de alfabetización en Colombia


Más de 49.000 jóvenes, adultos y adultos mayores participan en procesos de alfabetización impulsados por el Ministerio de Educación Nacional en 10 departamentos, 17 Entidades Territoriales Certificadas y 134 municipios. La estrategia cuenta con una inversión superior a $38.000 millones y busca reducir las brechas educativas que todavía afectan a amplios sectores de la población. La iniciativa fue destacada durante la conmemoración del Día Internacional de la Alfabetización, promovido por la UNESCO desde hace 60 años. 

Los resultados muestran una reducción progresiva del analfabetismo entre la población mayor de 15 años. De acuerdo con los datos citados por el Ministerio de Educación, el Censo del DANE de 2018 registró una tasa nacional de 5,11%, mientras que la Gran Encuesta Integrada de Hogares de 2025 la ubicó en 4,4%. Sin embargo, el panorama presenta diferencias importantes según el territorio, especialmente en las zonas rurales, donde el indicador alcanza el 10,4%, evidenciando una brecha educativa todavía significativa. 

La estrategia contempla diferentes mecanismos para facilitar el ingreso o regreso al sistema educativo de personas que no pudieron completar sus estudios. Uno de ellos es la alfabetización formal mediante el Ciclo Lectivo Especial Integrado, CLEI 1, que reúne los grados 1.º, 2.º y 3.º de básica primaria. Este modelo permite iniciar el aprendizaje de lectura y escritura y posteriormente continuar la trayectoria educativa a través de los demás ciclos, que ofrecen una ruta flexible desde primaria hasta la educación media. 

Para fortalecer esta oferta, el Ministerio de Educación asigna recursos del Sistema General de Participaciones a las Entidades Territoriales Certificadas, de acuerdo con la matrícula registrada en el Sistema Integrado de Matrícula, SIMAT. La medida busca que las Secretarías de Educación amplíen la disponibilidad de programas dirigidos a jóvenes, adultos y personas mayores que permanecen fuera del sistema educativo. El propósito es generar condiciones para que quienes comienzan su proceso de alfabetización puedan avanzar posteriormente hacia otros niveles de formación. 

La alfabetización inicial constituye otro componente de la estrategia y parte del reconocimiento de los saberes, experiencias y necesidades particulares de cada comunidad. Para desarrollarla, se han establecido alianzas con instituciones de educación superior, Escuelas Normales Superiores y organizaciones del tercer sector. Estos acuerdos buscan fortalecer las capacidades pedagógicas y llevar procesos de aprendizaje a diferentes territorios, con metodologías vinculadas a las condiciones sociales y educativas de las poblaciones que requieren oportunidades para desarrollar competencias básicas de lectura, escritura y aprendizaje. 

Los estudiantes de educación media también pueden participar mediante el Servicio Social Estudiantil Obligatorio, apoyando la identificación y caracterización de personas no alfabetizadas, además de procesos de sensibilización y acompañamiento. A esta estrategia se suma el Servicio Social para la Paz, mediante el cual jóvenes participantes apoyan procesos de lectoescritura, reconocimiento de saberes locales y alfabetización digital. Estas acciones amplían la participación comunitaria y permiten vincular diferentes generaciones alrededor de objetivos educativos en los territorios. 

Para el Ministerio de Educación, el alcance de estas estrategias supera el aprendizaje de leer y escribir, porque la alfabetización también puede facilitar el ejercicio de derechos, el acceso al mundo laboral, la participación comunitaria y la continuidad de los procesos formativos. Bajo esa perspectiva, la reducción del analfabetismo se plantea como una herramienta para ampliar oportunidades y disminuir desigualdades, especialmente entre poblaciones que históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder o permanecer dentro del sistema educativo. 

El Ministerio anunció que continuará fortaleciendo estas acciones, con especial atención en las zonas rurales, donde persiste la mayor tasa de analfabetismo. La hoja de trabajo contempla ampliar la oferta educativa, fortalecer la formación de docentes y facilitadores, identificar activamente a las personas que requieren alfabetización y profundizar las alianzas con actores territoriales. Con más de 49.000 beneficiarios vinculados actualmente, la estrategia plantea mantener la educación básica como una vía para abrir nuevas oportunidades y avanzar en la reducción de las brechas educativas del país. 

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