El Instituto Nacional de Cancerología actualizó su estrategia de prevención del consumo de tabaco y nicotina con un mensaje dirigido también a quienes utilizan cigarrillos electrónicos y vapeadores. Bajo la consigna “No fumar, ni vapear es la actitud”, la entidad busca reforzar la protección de niños, adolescentes, jóvenes y personas no fumadoras, en un contexto marcado por nuevas formas de promoción y mercadeo. El anuncio se realizó durante el IV Seminario-Taller sobre interferencia de la industria tabacalera en Colombia.
El encuentro, realizado en Bogotá, reúne a representantes del Estado, organismos de control, academia, sociedad civil y medios de comunicación. La convocatoria pretende fortalecer una gobernanza multisectorial capaz de preservar la independencia de las decisiones relacionadas con salud pública. El debate incorpora mecanismos para identificar y enfrentar posibles interferencias de intereses comerciales, así como herramientas jurídicas, estrategias de comunicación y procedimientos destinados a mejorar la transparencia institucional y prevenir conflictos de interés en las políticas de prevención del consumo de tabaco y nicotina.
La directora del Instituto Nacional de Cancerología, Carolina Wiesner Ceballos, advirtió que el tabaquismo continúa entre las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte en el mundo. Según señaló, la interferencia de la industria en la formulación y adopción de políticas públicas representa una amenaza para la salud de la población. La funcionaria destacó que estos espacios permiten fortalecer la articulación entre instituciones estatales y sociedad, con el propósito de proteger el bienestar y el derecho a la salud de los colombianos.
El seminario se desarrolla bajo los principios del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco, instrumento que plantea la necesidad de proteger las políticas sanitarias frente a intereses comerciales de la industria. En ese marco, el artículo 5.3 adquiere especial relevancia, pues establece orientaciones para prevenir y contrarrestar esa interferencia. Su implementación requiere instituciones transparentes, capacidad de vigilancia y coordinación entre sectores que participan en las decisiones de salud pública.
La actualización del mensaje institucional responde además a la aparición de productos que buscan posicionarse como opciones modernas frente al cigarrillo convencional. Cigarrillos electrónicos, vapeadores y dispositivos de calentamiento de tabaco forman parte de un mercado que plantea nuevos retos para las acciones preventivas. El Instituto Nacional de Cancerología considera especialmente relevante observar las estrategias de promoción dirigidas a públicos jóvenes, debido al riesgo de que contribuyan a normalizar nuevamente el consumo de productos de tabaco y nicotina.
La estrategia “No fumar es la actitud” fue lanzada por el Instituto Nacional de Cancerología en 2011 para promover estilos de vida saludables y ambientes libres de humo. Ahora, la incorporación explícita del vapeo amplía ese enfoque preventivo frente a los cambios del mercado. La entidad busca que la protección alcanzada durante años no pierda fuerza ante nuevas modalidades de consumo y mensajes publicitarios que pueden modificar la percepción social sobre los productos que contienen nicotina.
Colombia cuenta con antecedentes de varias décadas en la respuesta al tabaquismo. En los años ochenta surgió el Consejo Nacional de Cigarrillo y Salud, mientras que en 2006 el país aprobó su adhesión al Convenio Marco de la OMS. Luego, la Ley 1335 de 2009 estableció medidas para reducir el consumo y proteger a la población del humo. La creación de ambientes libres de humo y otras acciones públicas han contribuido a desnormalizar el tabaquismo como conducta socialmente aceptada.
El desafío actual consiste en sostener esos avances y responder a las nuevas estrategias de promoción de productos de tabaco y nicotina. Para el Instituto Nacional de Cancerología, proteger las decisiones sanitarias exige participación ciudadana, transparencia institucional y coordinación entre autoridades y distintos sectores. El mensaje renovado resume esa apuesta preventiva: “No fumar, ni vapear es la actitud”. La entidad plantea así una responsabilidad colectiva orientada a preservar entornos saludables y reducir la exposición de las nuevas generaciones.
