Los hoteles que nacieron para atender al viajero de negocios han evolucionado junto con las nuevas necesidades de quienes combinan trabajo, descanso, gastronomía y encuentros en estancias cada vez más dinámicas. En ese proceso, Norte 19 ha ampliado su mirada sobre la operación hotelera y la experiencia del huésped, con una presencia consolidada en México y una operación creciente en Colombia. La conversación permite conocer cómo una compañía originalmente enfocada en estadías prácticas incorpora nuevos servicios y formatos para responder a un mercado que exige agilidad sin renunciar a la calidad.
La historia de City Express está vinculada con la búsqueda de un segmento que, según explica la compañía, se encontraba entre los hoteles independientes tradicionales y las alternativas de negocios con mayores servicios y precios diferentes. Ese espacio permitió desarrollar una propuesta dirigida principalmente a viajeros que necesitaban ubicación, eficiencia y descanso. Con el tiempo, la expansión llevó la operación a distintos perfiles de destino, desde aeropuertos y corredores industriales hasta avenidas principales y ciudades con mayor actividad económica y turística.
México continúa siendo el principal mercado de Norte 19, mientras Colombia representa su segundo mercado más importante, de acuerdo con la conversación. La operación colombiana comenzó en Cali antes de llegar a Bogotá y posteriormente se extendió a otras ciudades. El grupo también ha desarrollado una estrategia de crecimiento como operador multimarca, después de dejar atrás la limitación de concentrarse únicamente en sus propias marcas. Esa transformación abre posibilidades para administrar propiedades de diferentes compañías y ampliar su presencia en América Latina.
Dentro de esa evolución aparece Cocina Capital, una propuesta gastronómica instalada en Bogotá que busca conectar sabores mexicanos, colombianos e internacionales. El restaurante está ubicado en un hotel con vocación de tránsito y negocios, pero pretende atraer también a residentes, trabajadores de las zonas cercanas, grupos y asistentes a eventos. La propuesta parte de una combinación gastronómica que reconoce similitudes entre México y Colombia, especialmente alrededor del maíz, y suma platos locales con preparaciones inspiradas en la cocina mexicana.
La apertura de Cocina Capital también representa una inversión en empleo, infraestructura y desarrollo de nuevos servicios. Durante la construcción se generaron 20 empleos directos y cerca de 600 indirectos, mientras la inversión superó los $2.500 millones de pesos colombianos. Para Norte 19, la gastronomía dejó de ser únicamente un complemento de la operación hotelera y se convirtió en una línea de negocio con capacidad de generar flujo. La compañía señala que comercializa entre US$15 millones y US$18 millones anuales en alimentos y bebidas a nivel consolidado.
Jhonatan Rojas - Director de Revista Impacta entrevista a José Alberto Granados - director de operaciones de Norte 19, para conocer la evolución de la operación hotelera, la expansión de la compañía en Colombia y el lanzamiento de Cocina Capital en Bogotá. La conversación aborda también la transformación de los hoteles City Express, el papel de la gastronomía como negocio, la estrategia multimarca y la experiencia de los viajeros que buscan soluciones prácticas sin sacrificar espacios para reunirse, comer, descansar o continuar con sus compromisos profesionales.
Director Impacta. ¿Cómo nació la propuesta de City Express y qué necesidad buscaba atender?
José Alberto Granados: City Express nació para atender un nicho que estaba entre los hoteles independientes tradicionales, que llevaban muchos años en el mercado, y los hoteles de negocios que ofrecían mayores servicios con precios diferentes. Encontramos una oportunidad en el viajero que necesitaba llegar, descansar, cumplir rápidamente sus compromisos y continuar su recorrido. Por eso la ubicación fue fundamental, especialmente cerca de aeropuertos, zonas industriales, carreteras y corredores de tránsito. En México este concepto tuvo una expansión importante porque existen muchos recorridos por carretera entre ciudades. Después también llegamos a avenidas principales y centros urbanos, siempre buscando combinar practicidad, ubicación y una experiencia consistente para quien viaja por trabajo.
D.I. ¿Cómo evolucionó esa propuesta hacia una experiencia hotelera más completa?
J.A.G.: El mercado nos fue llevando hacia esa evolución. Al principio la prioridad era resolver alojamiento, descanso y ubicación, pero el huésped comenzó a pedir más espacios para reunirse, trabajar, comer, tomar algo y atender compromisos sin tener que desplazarse. Eso nos llevó a desarrollar servicios adicionales y a entender que el hotel podía convertirse en un punto de encuentro. En Colombia estamos en Bogotá, Medellín y Cali, mientras que en México tenemos presencia cercana a 70 ciudades y prácticamente todos los estados. La operación fue creciendo con diferentes formatos, pero siempre manteniendo una característica fundamental: facilitarle la vida al viajero que necesita aprovechar al máximo su tiempo.
D.I. ¿Qué representa Colombia dentro de la estrategia de Norte 19?
J.A.G.: Colombia representa nuestro segundo mercado más importante después de México y es un país en el que tenemos una apuesta de largo plazo. Nuestro primer hotel aquí estuvo en Cali y posteriormente llegamos a Bogotá. Tenemos una estructura, una red de distribución y una experiencia que nos permiten seguir pensando en crecimiento. Además, culturalmente encontramos muchas similitudes entre México y Colombia, y eso facilita la operación y la relación con nuestros huéspedes. Ahora buscamos crecer como operadores multimarca, trabajando con propiedades propias y de terceros. Esa estrategia nos permite aprovechar nuestra capacidad operativa y llevarla a diferentes proyectos hoteleros dentro de Colombia y Latinoamérica.
D.I. ¿Cómo nace Cocina Capital y qué busca ofrecer en Bogotá?
J.A.G.: Cocina Capital nace como un puente entre México y Colombia, dos culturas que tienen muchas similitudes, son trabajadoras, alegres y muy cercanas. La propuesta combina cocina mexicana, colombiana y algunos elementos internacionales, pensando también en que somos un hotel de aeropuerto y recibimos personas de tránsito. Queremos atender a quienes trabajan en el corredor de la Avenida 26, a quienes participan en eventos del hotel y a quienes simplemente quieren conocer una oferta diferente. Conservamos platos colombianos que el equipo ya preparaba muy bien, como ajiaco y sancocho, pero incorporamos sabores mexicanos para crear una experiencia gastronómica propia y cercana.
D.I. ¿Qué inversión y qué impacto laboral tuvo la creación del restaurante?
J.A.G.: La inversión superó los $2.500 millones de pesos colombianos y durante la construcción se generaron 20 empleos directos y cerca de 600 empleos indirectos. Sin embargo, para nosotros el proyecto significa mucho más que una cifra de inversión. Queremos construir una relación de largo plazo con los clientes y con Colombia. La gastronomía se convirtió en una unidad de negocio importante. Actualmente vendemos como cadena entre US$15 millones y US$18 millones anuales en alimentos y bebidas a nivel consolidado. En Bogotá queremos demostrar que estos servicios pueden generar flujo, atraer nuevos públicos y convertirse en una parte estratégica de la experiencia hotelera, no simplemente en un complemento del alojamiento.
D.I. ¿Qué mensaje deja Cocina Capital sobre el futuro de la hotelería?
J.A.G.: Creo que la hotelería está pasando de vender únicamente habitaciones a construir experiencias alrededor del huésped. El viajero de hoy tiene poco tiempo y quiere resolver muchas cosas en un mismo lugar: descansar, trabajar, reunirse, comer, tomar algo y continuar. Cocina Capital es un laboratorio para nosotros porque queremos medir cómo funciona esta combinación y, si los resultados acompañan, estudiar su réplica en propiedades de Cali y Medellín, de acuerdo con las posibilidades de cada instalación. La intención es llevar el sabor de México, integrarlo con la identidad colombiana y hacerlo desde nuestra manera de entender la hospitalidad y la operación hotelera.

