Gobierno reporta entrega de materiales, subsidios y viviendas a damnificados del terremoto

 

El octavo punto de la alocución estuvo dedicado a la emergencia derivada del reciente terremoto, un tema que el presidente abordó no desde los anuncios, sino desde los resultados concretos entregados esta semana a las familias damnificadas. Recordó que, desde el primer día de la tragedia, insistió en que la ayuda no podía convertirse en una cadena interminable de promesas y trámites burocráticos, y aseguró que esa ayuda ya está llegando de manera efectiva a los territorios afectados por el sismo.

El mandatario detalló que, en el Quindío, comenzó esta semana la entrega de 152 toneladas de materiales de construcción —cemento, ladrillo, pintura, tuberías y elementos de ferretería— destinados a la reparación de viviendas afectadas. Informó además que se dispuso maquinaria amarilla para apoyar las labores de recuperación en terreno, y que ya se proyectan 369 mejoramientos de vivienda en municipios como Armenia, Finlandia, Salento, Calarcá, Filandia, Córdoba, La Tebaida y Génova, con una inversión superior a los 7.700 millones de pesos.

En Quimbaya, el presidente mencionó una vivienda donada por la iniciativa "Pro Concreto" y destacó el proyecto Bosques de Marsella, que permitirá disponer de 160 apartamentos ya listos para familias gravemente afectadas por el terremoto. Reconoció, sin embargo, que existen familias que hoy no tienen dónde vivir y no pueden esperar a que culmine todo el proceso de reconstrucción, razón por la cual explicó que también se comenzaron a pagar apoyos económicos directos destinados a cubrir necesidades habitacionales inmediatas mientras avanzan las obras definitivas.

Sobre esos apoyos económicos, el mandatario precisó que los beneficiarios en Quimbaya ya están recibiendo 787.907 pesos mensuales durante los primeros tres meses, para un total de 2.363.721 pesos por familia, con posibilidad de prórroga por tres meses adicionales para los propietarios que cumplan las condiciones establecidas. Aclaró que este apoyo económico está dirigido específicamente a familias cuyas viviendas resultaron destruidas o quedaron en condición no habitable, mientras que las casas que aún pueden ocuparse recibirán kits de materiales tras la respectiva evaluación técnica.

El presidente también se refirió a los avances en el Valle del Cauca, particularmente en Buga, donde se inició el mejoramiento de 110 viviendas con una inversión de 2.500 millones de pesos. Mencionó además el apoyo de la Fundación Argos, que destinará mil viviendas rurales a nivel nacional, de las cuales 200 corresponden al Valle del Cauca, específicamente para familias de Argelia, El Águila y El Cairo, además de gestionarse otros 3.265 millones de pesos en subsidios de vivienda rural para familias de Caicedonia y Alcalá.

En materia educativa, el mandatario informó que en Buga se gestionaron 23.000 millones de pesos para reconstruir los bloques afectados de la institución educativa agrícola ITA, mientras que en Quimbaya se priorizó la reconstrucción de dos instituciones educativas que presentaban riesgo inminente de colapso estructural, con una inversión estimada en diez mil millones de pesos que beneficiará a más de 1.500 estudiantes de la región, garantizando así la continuidad del año escolar en condiciones seguras.

El presidente también destacó las medidas orientadas a proteger el empleo y los pequeños negocios afectados por el sismo. Para el Valle del Cauca anunció un paquete superior a los 40.000 millones de pesos dirigido a microempresarios, comerciantes y prestadores de servicios turísticos, que incluye cerca de 25.000 millones en crédito a través de Bancóldex y 9.289 millones en capital semilla del programa Impulsa, beneficiando a 1.858 establecimientos comerciales. En el Quindío, destinó dos mil millones a través de Fontur para 107 establecimientos turísticos de Finlandia y Circasia, más mil millones adicionales para micronegocios informales.

Para cerrar este punto, el mandatario reiteró una instrucción dada a todo su gabinete: no se trata simplemente de reconstruir lo que existía antes del terremoto, sino de aprovechar la tragedia para corregir problemas históricos y levantar mejor los territorios afectados. Afirmó que los decretos ya están firmados, los recursos se están movilizando y las obras están comenzando a caminar, e insistió en que su obligación ahora es acelerar la ejecución para que ninguna familia damnificada quede esperando indefinidamente una respuesta del Estado frente a su situación.

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