Anzi Finance y Finko implementaron un modelo de garantías digitales diseñado para adaptar el crédito a los ciclos productivos de pequeños productores agropecuarios en Colombia. Durante sus primeros 4 meses de operación, el esquema respaldó más de COP 827 millones mediante 117 operaciones de financiación. La iniciativa comenzó con productores de la cadena láctea y ahora avanza hacia actividades como café, banano, aguacate, ají, hortalizas y caña panelera, donde los tiempos de producción, comercialización y generación de ingresos presentan características particulares.
El modelo parte de una realidad frecuente en el sector agropecuario: los ingresos de los productores no siempre coinciden con las fechas establecidas por los créditos tradicionales. Mientras un productor lechero puede recibir pagos periódicos por el acopio, otras actividades dependen de temporadas de cosecha y comercialización. Frente a estas diferencias, Anzi y Finko desarrollaron un esquema que permite estructurar las garantías considerando los ciclos productivos, los plazos de recuperación y los riesgos propios de cada cadena, en lugar de aplicar una misma fórmula financiera.
La operación funciona mediante un proceso digital. Una vez Finko aprueba el crédito, Anzi emite la garantía respaldada en tecnología blockchain y la incorpora directamente a la operación, sin exigir trámites presenciales adicionales al productor. La automatización permite gestionar la cobertura y conservar la trazabilidad de la documentación asociada a cada financiación. Según Matías Marmissolle, CEO de Anzi, existen productores con actividades viables y capacidad productiva, pero con poca información dentro del sistema financiero, una condición que puede dificultar el acceso al crédito.
La garantía permite distribuir parte del riesgo de las operaciones y respaldar financiaciones que, bajo criterios tradicionales, podrían enfrentar mayores dificultades para ser aprobadas. El modelo considera factores como las temporadas de cosecha, las condiciones climáticas y los tiempos de comercialización, elementos que pueden modificar la capacidad de pago de un productor. Entre los beneficiarios también se encuentran mujeres rurales vinculadas a las cadenas atendidas. La propuesta busca ampliar las posibilidades de financiación productiva mediante herramientas digitales adaptadas a las dinámicas reales del campo colombiano.
La experiencia inicial con la cadena láctea muestra cómo puede ajustarse el crédito al flujo de ingresos generado por la actividad. En este caso, el productor entrega leche diariamente y recibe el pago del acopio de manera quincenal, por lo que la cuota puede alinearse con ese ciclo. El esquema contempla crédito con garantía, ordeno diario, acopio y venta, pago quincenal y una cuota ajustada al momento en que el productor recibe sus ingresos. Este modelo constituye una referencia para extender la metodología hacia otras actividades agropecuarias.
Anzi no otorga directamente los créditos ni selecciona a los productores. Su función consiste en respaldar una parte de las operaciones originadas por Finko y cubrir el porcentaje previamente acordado cuando se presenta un incumplimiento. Las reclamaciones se tramitan digitalmente y, de acuerdo con la compañía, pueden resolverse entre 1 y 3 días. Además, las operaciones quedan registradas en blockchain para mantener la trazabilidad de la documentación y de las coberturas, fortaleciendo el seguimiento de cada operación respaldada.
Al reducir parte de las posibles pérdidas, las garantías pueden disminuir el riesgo de la cartera de Finko y facilitar el acceso de la entidad a recursos en mejores condiciones y a menor costo. Esto podría ampliar su capacidad para financiar nuevos productores y cadenas productivas. Para el cierre de 2026, el proyecto proyecta superar las 300 operaciones y alcanzar COP 1.900 millones respaldados, más del doble del volumen registrado durante sus primeros 4 meses. La siguiente etapa contempla incorporar nuevas actividades productivas al modelo financiero.
Anzi, especializada en infraestructura para la gestión y mitigación del riesgo crediticio, inició operaciones en Colombia en febrero de 2025 y cuenta con equipos en Bogotá, Cali y Medellín. Finko, startup tecnológica vinculada al Grupo Alquería, combina financiación productiva, insumos y asistencia técnica, con un proceso digital mediante WhatsApp. La compañía reporta más de 600 productores atendidos y más de $6.000 millones movilizados en soluciones financiadas. Ambas organizaciones buscan que las garantías digitales contribuyan a ampliar la inclusión financiera del sector agropecuario colombiano.
