David Murcia Guzmán presentó una retractación integral frente a los señalamientos que había formulado contra Abelardo De La Espriella, actual presidente de Colombia. El documento fue enviado el 23 de septiembre de 2026 a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal y se conoció públicamente este 24 de septiembre. Murcia, condenado por el caso DMG y actualmente recluido en Palogordo, reconoció que las afirmaciones realizadas durante una entrevista del 12 de febrero no correspondían, según su nueva versión, a hechos reales.
La retractación se refiere a varias acusaciones que Murcia había planteado cuando De La Espriella era candidato presidencial. Entre ellas estaban la supuesta apropiación de recursos entregados como honorarios profesionales, un presunto pedido de dinero para influir sobre congresistas durante el trámite de una iniciativa relacionada con el transporte de efectivo y otras afirmaciones sobre la defensa jurídica de Murcia. De acuerdo con el documento divulgado por medios nacionales, el propio Murcia pidió incorporar formalmente esta nueva declaración al expediente correspondiente.
Uno de los puntos centrales de la retractación está relacionado con los honorarios. Murcia afirmó ahora que los pagos realizados a De La Espriella correspondieron a la contraprestación por los servicios jurídicos prestados al grupo DMG Holding y durante su defensa penal. También negó que el abogado se hubiera apropiado indebidamente de dinero suyo. La nueva versión contradice el señalamiento público realizado en febrero, cuando Murcia había denunciado que aproximadamente 5.000 millones de pesos no le habían sido devueltos después de terminar la relación profesional.
Murcia también negó en su nuevo escrito que De La Espriella le hubiera solicitado, insinuado o propuesto dinero para entregar dádivas a congresistas o servidores públicos con el propósito de influir en un trámite legislativo. En febrero, había señalado específicamente un supuesto pago de 760 millones de pesos relacionado con congresistas y una iniciativa sobre transporte de dinero en efectivo. Ahora sostuvo que aquella afirmación no era cierta y atribuyó esa versión a recomendaciones provenientes de personas cercanas al anterior Gobierno nacional.
El documento también aborda otros señalamientos. Murcia negó que el padre de De La Espriella hubiera recibido una notaría como parte de algún beneficio relacionado con su defensa y rechazó que la familia del entonces abogado hubiera recibido prebendas para que abandonara su representación. Asimismo, negó que De La Espriella hubiera intervenido para afectar la contratación de sus defensores en Estados Unidos o Colombia, o que hubiera recibido dinero procedente de recursos incautados a DMG. Estas precisiones amplían el alcance de la retractación presentada ante la Fiscalía.
Murcia explicó que sus declaraciones anteriores estuvieron precedidas por expectativas relacionadas con una eventual designación como gestor de paz y con la posibilidad de recuperar su libertad. En el documento afirmó que su prolongado tiempo privado de la libertad, tanto en Colombia como en el exterior, influyó de manera determinante en su disposición al momento de conceder aquella entrevista. Según su nueva versión, esas circunstancias contribuyeron a que formulara señalamientos que ahora reconoce como ajenos a hechos reales y efectivamente ocurridos.
El antecedente judicial comenzó en febrero, cuando Murcia presentó además una queja disciplinaria contra De La Espriella por asuntos relacionados con su actuación profesional y los honorarios. En junio de 2026, la Comisión Nacional de Disciplina Judicial ordenó terminar anticipadamente ese proceso, según reportes de prensa, después de analizar la situación planteada. Paralelamente, De La Espriella había negado las acusaciones y sostenido que existía un contrato de honorarios por 2.700 millones de pesos. La retractación introduce ahora una nueva versión en el expediente.
La nueva declaración no establece por sí misma las consecuencias jurídicas que pueda tener el cambio de versión. Murcia solicitó a la Fiscalía que tenga por presentada formalmente la retractación y la incorpore al expediente. La información conocida señala que el escrito fue firmado por él y dirigido a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal. Corresponderá a las autoridades competentes valorar su contenido dentro del proceso. El caso vuelve a poner bajo revisión judicial las versiones contrapuestas surgidas durante 2026.
