Entre 2015 y 2025, 22.697 niñas, niños y adolescentes fueron registrados como víctimas de delitos asociados a la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes (ESCNNA), de acuerdo con la caracterización estadística del DANE. Ante esta situación, entidades que integran el Comité Nacional Interinstitucional para la Prevención y Erradicación de la ESCNNA y organizaciones especializadas lanzaron la campaña “ProtegerNosUne”, orientada a fortalecer la prevención, reconocer señales de riesgo y promover acciones oportunas para activar las rutas de protección.
La iniciativa fue presentada el 23 de septiembre y estará acompañada por un acuerdo mediante el cual el Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, el Ministerio de Justicia y del Derecho, la Fundación Renacer y la Policía Nacional de Colombia reafirman su compromiso con la prevención y erradicación de la ESCNNA. La campaña plantea llevar el mensaje de protección a diferentes territorios y espacios, con participación de instituciones, comunidades, organizaciones y ciudadanía.
Los registros del DANE muestran diferencias entre los territorios durante el periodo analizado. Bogotá D.C. concentró 5.609 víctimas registradas, seguida por Antioquia con 4.553, Valle del Cauca con 1.874, Santander con 1.079 y Cundinamarca con 1.010. Estas cifras corresponden a hechos que llegaron al conocimiento de las autoridades y no representan por sí solas la totalidad del fenómeno. El dato busca dimensionar los casos registrados y orientar acciones de prevención y protección.
La estrategia nacional se desarrollará alrededor de tres acciones: RECONOCER, NO NORMALIZAR y ACTUAR. Reconocer implica identificar las diferentes formas en que puede presentarse la explotación, incluida la captación y explotación en entornos digitales, así como situaciones relacionadas con intercambios de dinero, bienes, favores o beneficios. También contempla escenarios asociados con viajes y turismo. El enfoque busca fortalecer la capacidad de identificar señales de riesgo en diferentes espacios donde pueden encontrarse niñas, niños y adolescentes.
La campaña incorpora además un componente específico de prevención en internet. La información establece que niñas, niños y adolescentes también deben ser protegidos en los entornos digitales y señala que no se debe solicitar, producir, almacenar, intercambiar ni difundir material de abuso sexual infantil. El segundo eje, NO NORMALIZAR, plantea rechazar expresiones o prácticas que minimicen la explotación o responsabilicen a las víctimas. El tercer componente, ACTUAR, comprende informar, buscar orientación y activar las rutas institucionales de protección disponibles.
La ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, señaló que la prevención requiere identificar señales y actuar antes de que ocurra el daño. En ese sentido, la campaña plantea una responsabilidad compartida entre familias, comunidades, instituciones, empresas y territorios. El propósito es ampliar el conocimiento sobre las situaciones de riesgo y facilitar respuestas oportunas. La estrategia parte de la premisa de que una ciudadanía informada puede reconocer señales y conocer las rutas institucionales disponibles para solicitar orientación o reportar posibles situaciones de vulneración.
Ante una situación de riesgo, la ciudadanía cuenta con diferentes líneas institucionales. La Línea 141 del ICBF ofrece orientación y protección; la Línea 122 de la Fiscalía General de la Nación permite denunciar hechos posiblemente delictivos; y la Línea 123 de la Policía Nacional está disponible para situaciones de emergencia. La campaña contempla llegar a las 32 entidades territoriales y al Distrito Capital, además de espacios institucionales, digitales y comunitarios, con el propósito de ampliar el conocimiento sobre las rutas de protección.
Con “ProtegerNosUne”, las entidades participantes buscan fortalecer una respuesta preventiva frente a la ESCNNA y promover una mayor capacidad ciudadana para identificar señales, rechazar la normalización de estas conductas y activar las rutas institucionales. Los 22.697 registros correspondientes al periodo 2015–2025 constituyen el punto de partida estadístico presentado para la campaña, mientras que su despliegue territorial pretende ampliar el alcance de las acciones de prevención. La estrategia llevará el mensaje a instituciones, comunidades y entornos digitales para reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes.
