El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, realizó un balance con las alcaldesas y alcaldes del departamento sobre las emergencias asociadas con incendios forestales, desabastecimiento de agua e inundaciones. El mandatario señaló que las condiciones climáticas registradas en diferentes territorios han obligado a revisar la capacidad institucional para prevenir, atender y responder ante eventos que pueden afectar simultáneamente ecosistemas, comunidades, fuentes de abastecimiento y vías. La prioridad planteada está en fortalecer la preparación municipal y verificar que los protocolos respondan a las características reales de cada zona.
De acuerdo con el balance divulgado por el gobernador, los incendios forestales ya han afectado más de 4.000 hectáreas de cobertura vegetal en Cundinamarca. La cifra se suma a un escenario que ha mantenido bajo presión a los organismos de socorro durante 2026. Un reporte oficial con corte al 21 de septiembre registró 899 incendios forestales, 3.814,5 hectáreas afectadas y 85 municipios impactados, mientras septiembre concentró 149 incendios y cerca de 1.078 hectáreas afectadas en 43 municipios.
El panorama no se limita al fuego. En otras zonas del departamento, las precipitaciones han generado inundaciones y emergencias que demandan una respuesta coordinada entre autoridades locales, organismos operativos y entidades departamentales. La coexistencia de escenarios de sequía, incendios y lluvias intensas obliga a mantener capacidades para atender situaciones distintas en periodos cortos. La Gobernación también ha señalado que las condiciones climáticas requieren vigilancia permanente y coordinación territorial para responder tanto a incendios como a emergencias asociadas con precipitaciones.
Uno de los puntos revisados fue el estado de los planes de contingencia municipales. Según Rey, 111 municipios cuentan actualmente con este instrumento, pero el llamado es a que las administraciones no se limiten a tenerlo formalmente, sino que conozcan su contenido, lo actualicen y comprueben que las rutas previstas correspondan a las condiciones y riesgos específicos de cada territorio. La preparación, en este contexto, incluye identificar recursos disponibles, responsabilidades institucionales y mecanismos para activar oportunamente la respuesta frente a una emergencia.
La capacidad de respuesta también depende de la disponibilidad de organismos especializados. El gobernador indicó que 107 municipios cuentan con servicio de bomberos y que 62 ya tienen contratos o convenios para garantizar la atención de emergencias. La información oficial del departamento había reportado previamente 84 cuerpos de bomberos activos y había insistido en mantener vigentes los convenios municipales para asegurar la capacidad operativa ante incendios y otras situaciones. La articulación contractual aparece así como un componente de la preparación territorial.
En materia de prevención, el balance plantea revisar los Puestos de Mando Unificado, los protocolos y las rutas de activación que deben ponerse en marcha cuando ocurre una emergencia. Estos mecanismos buscan ordenar la coordinación entre municipios, organismos de socorro y entidades públicas, especialmente cuando un evento supera la capacidad de respuesta local. La preparación también requiere conocer con anticipación quién toma decisiones, qué recursos están disponibles y cómo se solicita apoyo departamental, para reducir tiempos de reacción cuando aumentan las condiciones de riesgo.
El abastecimiento de agua ocupa otro lugar central dentro de la preparación. La Gobernación ha contemplado mecanismos como el suministro mediante carrotanques, la habilitación de bocatomas temporales, la recuperación de pozos inactivos y la instalación de tanques de reserva cerca de acueductos, según las necesidades identificadas. Estas medidas buscan mantener alternativas para comunidades que puedan enfrentar disminuciones en sus fuentes de suministro. El escenario exige, además, vigilar las fuentes que abastecen los acueductos urbanos y rurales y definir rutas para distribuir agua cuando sea necesario.
El llamado del gobernador apunta a que la preparación no se limite a los documentos, sino que incluya recursos concretos para operar en campo. Agua, transporte, combustible, maquinaria, herramientas y equipos hacen parte de las condiciones necesarias para que bomberos y demás organismos de respuesta puedan actuar. Con los incendios, el desabastecimiento hídrico y las inundaciones como escenarios simultáneos, Cundinamarca mantiene el desafío de ajustar sus capacidades municipales a las condiciones de cada territorio y fortalecer la prevención antes de que nuevas emergencias exijan una respuesta inmediata.
